Tecnología

Los Lores británicos, preocupados por el “monopolio de los datos” de Silicon Valley

La Cámara de los Lores de Reino Unido alerta de una “concentración sin precedentes de riqueza y poder en un pequeño número de corporaciones” norteamericanas, al mismo tiempo que exige “sólidos marcos éticos, de protección de datos y competencia, así como una vigilancia constante por parte de los reguladores”.

La cámara alta del Parlamento británico, la de los Lores, es un todo un compendio político digno de estudio. Allí conviven 733 miembros entre los que se cuentan Lores Espirituales (obispos de la Iglesia anglicana) y Lores Temporales con derecho vitalicio, una minoría de ellos incluso con la posibilidad de hacer que sus herederos ocupen su puesto a su muerte. Una asamblea peculiar, muy diferente al modelo parlamentario que entendemos en España, que sin embargo no está exento a los últimos retos tecnológicos.

El último ejemplo de la preocupación que los Lores manifiestan por la deriva del sector TIC está en el extenso informe (181 páginas) que esta cámara acaba de publicar sobre el futuro de la inteligencia artificial, su impacto sociolaboral y sus posibles usos en ámbitos tan diversos como la sanidad o el ejército. Un documento elaborado tras tomar declaración escrita a 223 testigos y entrevistar a nada menos que 57 expertos en la materia.

¿Cuáles son las conclusiones de este informe? La primera, y más relevante, es todo un dardo a la línea de flotación de Silicon Valley: existe un riesgo de “monopolización de los datos” por parte de los gigantes tecnológicos norteamericanos que podría obstaculizar el desarrollo local de la industrial digital y plantear dudas sobre el control de su actividad. Una “concentración sin precedentes de riqueza y poder en un pequeño número de corporaciones” que es “ampliamente compartida” por los testigos consultados y que pone en la diana a compañías como Alphabet, Amazon, Facebook, Apple o Microsoft.

19.100 millones de dólares: ese es el mercado que existe ahora mismo en torno a la inteligencia artificial

Más todavía. La monopolización de los datos demuestra la necesidad de sólidos marcos éticos, de protección de datos y competencia en el Reino Unido, así como de una vigilancia constante por parte de los reguladores. En base a este principio, recoge la CNBC, los legisladores británicos creen que el gobierno y el organismo de control de la competencia del Reino Unido deberían “revisar proactivamente el uso y la monopolización potencial de los datos por parte de las grandes empresas de tecnología”.

Igualmente, la Cámara de los Lores pide la creación de un “código de inteligencia artificial” que pueda ser adoptado a nivel nacional e internacional. Una normativa que debería instar a que la IA se desarrolle para el bien común (“El poder autónomo para herir, destruir o engañar a los seres humanos nunca debe conferirse a la inteligencia artificial”) y que la tecnología no se pueda usar para “disminuir los derechos de datos o la privacidad de individuos, familias o comunidades”. ¿Dardo envenenado a Facebook, aprovechando el reciente escándalo de Cambridge Analytica? Saquen sus propias conclusiones.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.