Tecnología

Leasing o Renting de móviles para empresa, ¿por qué es una buena idea?

¿Qué ventajas aportan el leasing y el renting de teléfonos móviles para las compañías? ¿En qué se diferencian ambos modelos?

Antes de comenzar a analizar el renting o leasing de móviles, es conveniente hablar de la situación que atravesamos, de cómo en los últimos años estamos asistiendo a un cambio sustancial en el modo de consumo de los usuarios respecto a sus dispositivos y contenidos electrónicos.

Antaño, tendíamos a comprar CDs de música, el ordenador más potente o el coche de más alta gama; incluso a sabiendas de que tan sólo escucharían un par de canciones, que apenas aprovecharían el potencial del PC o de que únicamente usarían el coche para alguna escapada puntual de fin de semana.

Ahora, por el contrario, la música se escucha en Spotify, los propios fabricantes informáticos han desestimado seguir cumpliendo la Ley de Moore y el coche compartido se ha convertido en una realidad gracias a iniciativas como Car2Go.

Todo ello son muestras, en el ámbito personal, de la ‘commoditización’ de la tecnología y el cambio de mentalidad de la posesión al consumo, de la compra a la suscripción. Un nuevo entorno donde el dispositivo en sí no tiene valor, sino que tan sólo vale lo que lo hacen los servicios que se ejecutan sobre él.

Y si esta tendencia es tan notable en nuestras vidas cotidianas, también tiene su reflejo en el entorno corporativo. Así, modelos como el leasing o el renting de coches son bastante frecuentes desde hace bastante tiempo, al igual que lo son las propuestas de ‘pago por copia’ en la impresión profesional. Se trata de alternativas donde la compañía tan sólo paga por el uso real que hace de sus activos, sin desembolsar grandes cantidades de capital en un inicio y pudiendo adaptar sus recursos a las necesidades y picos de trabajo que tengan a lo largo de su historia. Todo ello acompañado de importantes ventajas fiscales (como exenciones en el IVA) y servicios asociados de financiación que hacen todavía más asequibles este tipo de ofertas.

En TICbeat ya os hemos contado las ventajas y las principales características del renting tecnológico en las organizaciones, pero no habíamos profundizado lo suficiente en la oportunidad que este modelo ofrece en el ámbito de la movilidad. Y es que, teniendo en cuenta la velocidad a la que se actualizan los parques de teléfonos móviles en estos tiempos (incorporando nuevas funcionalidades alineados con los objetivos de negocio) y la obsolescencia con que cuentan estos dispositivos, en muchos casos no compensa realizar grandes inversiones en smartphones que van a ser reemplazados en apenas unos años. 

Además, gracias al tipo de contratos que se establecen con los proveedores de renting o leasing (sobre los que profundizaremos a continuación), la compañía suele recibir también servicios de mantenimiento y soporte técnico que eliminan la complejidad inherente a la gestión de un parque amplio de dispositivos como el que tiene toda empresa mediana o de gran tamaño en la actualidad. Incluso, en muchos de los casos, estos servicios pueden incluir seguros que cubren cualquier daño o incidente que sufran los equipos sin que suponga incremento alguno en el coste del contrato.

Diferencias entre Renting y Leasing

Pero retrocedamos un poco hasta preguntarnos, ¿qué es un leasing? Se trata de un contrato de arrendamiento financiero por el que una empresa A presta un activo (un smartphone) a la empresa B a cambio de una cuota mensual, trimestral o anual durante el período de alquiler designado. Una vez que el contrato expira, existen varias alternativas: por un lado el cliente puede decidir quedarse en propiedad el teléfono a cambio de un precio pactado previamente o, sencillamente, devolver el terminal al proveedor.

A su vez, el renting también consiste en el pago de una cuota periódica a cambio de utilizar los móviles durante un tiempo determinado. Sin embargo, mientras el leasing podría equipararse a un alquiler con opción a compra, en el renting no existe la posibilidad de quedarse con los dispositivos al final del contrato. Dicho de otro modo, un alquiler puro y duro.

Ventajas frente a la compra de smartphones

Como adelantábamos, las empresas que apuestan por modelos como el renting y el leasing pueden ahorrarse los enormes pagos iniciales que exigiría adquirir cientos o miles de móviles en un sólo movimiento. Así, la compañía puede pagar los costes en cómodas cuotas mensuales que le permite tener un mayor flujo de caja y libertad financiera.

La flexibilidad y escalabilidad constituyen la segunda gran ventaja de esta forma de consumo. En otras palabras: la empresa únicamente paga por aquellos móviles que realmente necesita en cada momento, pudiendo (en función de las condiciones firmadas) prescindir de los teléfonos que ya no sean necesarios o que necesitemos sustituir por otros modelos más nuevos o con capacidades distintas.

Además, desde un punto de vista económico, las organizaciones que apuestan por el leasing, no desperdician en verdad su dinero, ya que las cuotas siempre pueden servir como parte del pago necesario para hacerse con el parque de móviles en propiedad.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.