Tecnología

Las fintech se multiplican por cuatro en España

fintech banca
Escrito por Lara Olmo

Hace cuatro años funcionaban 50 empresas fintech en España. Hoy ya son 270. Un crecimiento que mueve los cimientos de la banca tradicional y que ya tiene consecuencias en el empleo.

Al sector de la banca le está ocurriendo algo parecido a lo que vivieron los medios de comunicación hace unos años. Para estos, la irrupción de los blogs y las redes sociales supuso un cambio de paradigma que les obligó a readaptarse a una realidad en la que cualquiera podía contar algo. Los bancos se han topado con las fintech, y se han dado cuenta de que el usuario no les necesita para realizar muchas de sus gestiones financieras habituales.

Las fintech (de financie + technology) son compañías digitales que frecen servicios financieros a través de la tecnología y muchas de las cuales no necesitan a los bancos para funcionar.

Uno de los casos más paradigmáticos ha sido el de la startup N26 (antes Numer 26), una fintech alemana y la primera en conseguir la licencia para operar como banco en toda la Unión Europea.

Según datos recogidos por Finnovista en su último informe Fintech Radar Spain, en sólo cuatro años se ha cuadriplicado el número de estas empresas en nuestro país, pasando de 50 a 270. Una tendencia que, lejos de ser aislada, se repite en otros muchos países, dentro y fuera de Europa.

A juzgar por los cálculos de consultoras y entidades especializadas en el sector, en los próximos años estas startups se van a ir haciendo con cuotas cada vez mayores del negocio bancario. Finnovista estima que sólo en España podrían captar hasta el 20% en los próximos cinco años y McKinsey a nivel global les otorga entre el 10% y el 40% de los ingresos y entre el 20% y el 60% de los beneficios de la banca tradicional en 2025.

¿Qué es una startup?

Si estas startups están triunfando es porque responden a las necesidades financieras de la gente y por esos las usan. En España, por ejemplo, según datos de Eurostar, en 2015 el 39% de los españoles ya empleaba banca online. Pero es que si nos fijamos en Holanda el impacto está siendo mucho mayor: el 85% de sus ciudadanos realizan operaciones financieras de esta manera.

Precisamente de los Países Bajos es originario uno de los bancos que más pasos está dando hacia la digitalización de sus servicios. Se trata de ING, quien ha lanzado iniciativas como Twyp, una app para hacer pagos móviles, la posibilidad de pagar a través de redes sociales o Cashback, para sacar dinero en la caja del supermercado.

Los retos que aún tiene que superar el sector fintech

Pero ING nos el único banco que está tomando medidas para innovar en sus servicios y ponerse a la altura de las fintech. El ejemplo más reciente lo hemos visto con Bizum, una plataforma de pagos móviles lanzada conjuntamente por las principales entidades de la banca española.

La cara negativa de la política de la digitalización es que expulsa mano de obra. ING por ejemplo anunciaba hace unos días que planea eliminar 7.000 puestos de trabajo en Holanda y Béligca y seguir invirtiendo con lo ahorrado en su negocio bancario digital.

¿Cómo afecta el desarrollo tecnológico a los empleos de la clase media?

Estas consecuencias sobre el empleo en el sector también se están notando en España. Según cálculos de Funcas (Fundación e las Cajas de Ahorros), entre 2012 y 2015 el sector bancario español perdió más de 36.000 empleados y se espera que hasta 2019 sean 15.000 puestos más.

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.