Tecnología

Las dificultades de Silicon Valley para innovar en materia de baterías

Escrito por Marcos Merino

5 factores han impedido a las ‘startups’ mejorar las baterías al mismo ritmo que se innovaba en otros campos tecnológicos.

El New York Times publicaba la pasada semana un artículo en el que proclamaba que las baterías, “durante mucho tiempo el pariente pobre de los chips en las investigaciones de Silicon Valley”, están ahora de moda gracias a mercados emergentes como los wearables o los coches eléctricos. Pero Silicon Valley y sus emprendedores no se han caracterizado por grandes avances en esta tecnología. ¿Por qué?

No hay una Ley de Moore para las baterías

El desarrollo de las baterías progresa mucho más lentamente que para el resto de campos de la informática, que sí se adaptan a la citada ley: Aproximadamente cada dos años se duplica el número de transistores en un circuito integrado”. Desde que se formuló en 1965, la vigencia de esta ley ha sido refrendada por los hechos.

La realidad es que, si bien cualquier iPhone o Galaxy ofrece mayor rendimiento que el Pentium más potente de 2005, la tecnología de su batería no es tan distinta a la de níquel y hierro en la que trabajó el mismísimo Thomas Edison.

El abismo entre el laboratorio y el producto comercial

Resulta realmente difícil llevar una innovación sobre baterías del laboratorio al mercado en un espacio de tiempo asumible para una startup (más aún si depende del respaldo de inversores de capital riesgo). Las innovaciones en baterías también necesitan de mucho dinero y de una gran escala para poder llegar al mercado. El New York Times mencionaba a una empresa, A123 Systems, que fabrica baterías para coches eléctricos e invierte en startups que están desarrollando innovaciones en ese campo… pero no decía que el inesperadamente lento desarrollo del sector de los coches eléctricos la condenó a la quiebra y a la compra por una empresa china.

El progreso viene de los dinosaurios del sector

Por todo lo anterior, la mayoría de los avances en baterías para móviles, portátiles wearables, e incluso coches eléctricos, terminarán saliendo de las fábricas de los gigantes asiáticos, como Panasonic, que tienen la escala, los fondos y los conocimientos necesarios para trabajar en diferentes iniciativas que pueden reducir el costo de las baterías.

Falta de experiencia en Silicon Valley

El negocio que hay tras la construcción y comercialización de baterías es muy diferente del que suele llevar a cabo una empresa de Internet o software típica de Silicon Valley; por eso, se da una falta de CEO y directivos en general cuya experiencia previa pueda aplicarse a este campo.

La red eléctrica supone un mejor negocio que los ‘gadgets’

Si bien construir mejores batería de iones de litio para dispositivos móviles resulta complicado para una startup, muchas de ellas han hecho avances en la construcción de grandes baterías estacionarias de la red eléctrica . Estas baterías tienen que ser muy baratas y seguras, pero eso es factible cuando, al no estar condicionado por la movilidad y tamaño de la batería, tienes margen para experimentar con nuevos materiales y diseños.

Imagen: Melenita

 

 

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.