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Las 3 razones por las que acosan los trolls

Escrito por Lara Olmo

Aunque reciban el nombre de un personaje mitológico son muy reales. Los trolls campan a sus anchas por la red, y aunque muchos actúan por puro placer, en realidad a casi todos les motiva lo mismo.

Los trolls forman parte del ecosistema de internet desde que éste se convirtió en un medio masivo. Se han convertido en un elemento más con el que hay que convivir cuando uno se adentra en la Red, y aunque su actividad cada vez es más perseguida, siguen dando rienda suelta a su bilis cada vez que tienen ocasión.

Las redes sociales (con Twitter a la cabeza), los blogs y los foros son su campo de actuación favorito para acosar a otros internautas, promover campañas de difamación contra personaje públicos y personas anónimas, ‘boicotear’ servicios o cuentas que no son de su agradado o simplemente ofender por puro entretenimiento.

Aunque muchos de estos comportamientos resulten molestos y ofensivos, la mayoría no son constitutivos de delito. Los casos en que sobrepasan los límites de la legalidad hablamos de prácticas como el ‘doxing’ – publicar parte o la totalidad de la información personal – o el swatting – que consiste en alertar a la policía de una emergencia falsa. Cuando intimidan o extorsionan a alguien ya no hablamos de “trolleo”, sino de ciberacoso, lo que son palabras mayores y también es perseguido por las autoridades.

A nivel corporativo, a las organizaciones también les preocupan este tipo de conductas, ya que si se convierten en presa de un troll pueden acabar sufriendo una crisis de reputación o tomar medidas que tengan consecuencias aún peores para ellas.

Lo mejor en estos casos, dicen los expertos, es no darles tanta importancia, ya que por lo general los trolls sólo son fuente de credibilidad para otros trolls y sus comentarios no acaban teniendo mayor difusión o impacto. De todos modos, para atajarlos, lo mejor es entender qué les está motivando a actuar. Por regla general, existen tres razones fundamentales:

  • Miedo: a menudo detrás de un troll hay un usuario que teme que algo o alguien (tú o tu empresa) amenace el status quo o su posición actual, cómoda y privilegiada. Puede ser por tus ideas, el mensaje que trasmites o el productos o servicio que vendas.
  • Celos: un troll celoso te acosa porque en el fondo quiere ser tú o alcanzar tu posición. Puede que lo hayan intentado antes  y fracasaran o directamente no quieren hacer el esfuerzo y les resulta más rápido y cómodo menospreciar tu labor o a ti.
  • Atención: los trolls son como las preocupaciones, que crecen cuanto más tiempo les dediquemos; y del mismo modo, “mueren” cuando se les ignora. El error que cometen muchos es responder así comentarios, lo que suele derivar en un improperio aún mayor que el anterior; en cambio, cuando obtienen el silencio por respuesta, se marchan, porque ven que ahí no hay de donde rascar ni con qué entretenerse.

 

Recurso | DreamWorks Animation

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.