Tecnología

Las 20 compañías que dominan el mercado de los drones

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Analizamos las principales compañías que fabrican o proveen de tecnología a los drones que surcan nuestros cielos: desde los grandes actores hasta los proveedores de nicho.

De la noche a la mañana, nuestros cielos se han llenado de pequeñas aeronaves no tripuladas (también conocidas como drones) cuyos usos van desde la filmación de vídeo hasta la entrega de productos a domicilio, la seguridad, competiciones deportivas, la atención médica o fines militares. Sin embargo, ha sido el área de consumo la que más crecimiento ha vivido, debido a las espectaculares imágenes que pueden tomarse con estos dispositivos sin apenas infraestructura… al mismo tiempo que se disfruta del placer de volar un pequeño dron a nuestro antojo.

Por todo ello, la industria de los drones está en pleno apogeo, con tasas de incremento exponenciales año tras año (cuadriplicándose las ventas en los últimos años, según un informe de Juniper Research), especialmente en el último trimestre del año, coincidiendo con la campaña navideña. Miles y miles de millones de euros se mueven en este mercado que aún no ha tocado techo (limitado en gran parte por una regulación muy estricta a su uso en zonas pobladas de masas) pero, ¿quién es quién en este sector? ¿cuáles son las compañías que marcan tendencia en este segmento?

El mejor termómetro de esta industria lo marca Drone Industry Insights (DroneII), un informe que mide una amplia multitud de parámetros para comprobar cuáles son los fabricantes de aeronaves no tripuladas de más éxito en este momento, ya que algunas de ellas aún no presentan sus resultados financieros de forma pública: desde el número de búsquedas en Google hasta las apariciones en medios de comunicación, pasando por variables más tradicionales como el número de empleados de cada compañía.

El nuevo Phantom 4, el dron de moda, al mejor precio

De acuerdo a este informe, el liderazgo del mercado de los drones se lo disputan principalmente dos compañías: la china DJI y la francesa Parrot. Ambas se encuentran separadas por un estrecho margen y, de hecho, fue en el segundo trimestre de 2016 cuando DJI ha conseguido superar -por vez primera- a Parrot en la clasificación, status que se mantuvo en los siguientes tres meses. En ello han jugado un enorme papel los dispositivos de bandera de la marca china, entre ellos el lanzamiento del nuevo dron Phantom 4, pero también debido a las alianzas que esta firma ha establecido con importantes jugadores del mundo de la tecnología (Apple) y de la aviación convencional (Lufthansa).

Xiaomi entra, en este trimestre, directamente a la tercera posición de esta tabla gracias al enorme éxito del Mi Drone, el dispositivo profesional más económico del mercado. La cuarta plaza (Hover) y la quinta (AeroVironment) también responden a actores hasta ahora ajenos a la lucha más directa por el liderazgo del sector. Por culpa de estas tres incorporaciones, 3D Robotics baja de la posición de bronce al sexto escalón. Por debajo encontramos a la también norteamericana INSITU, por encima de la china Ehang.

De todos modos, la volatilidad de un mercado tan joven como este hace que se produzcan cambios muy notorios de un trimestre a otro, especialmente en torno a la tercera plaza. Anteriormente, Ehang ocupaba, entre enero y marzo, la tercera plaza de este ranking y ha experimentado una caída hasta la quinta posición en el segundo trimestre de 2016 y hasta la novena en el tercer trimestre. 

Un mercado de muchos nichos

Más allá de los dos grandes fabricantes de drones de consumo, que copan la inmensa mayoría de esta incipiente industria, lo cierto es que el mercado de las aeronaves no tripulada está en una fase de su evolución en la que proliferan un sinfín de pequeñas compañías de nicho, muy especializadas en determinados verticales o necesidades, que poco a poco tenderán a confluir en grandes actores del negocio.

Es el caso de Syma Toys, una empresa que produce drones muy enfocados al entretenimiento y el ocio doméstico de los más jóvenes, con modelos de diseño atrevido, materiales de baja calidad para su uso profesional… pero a precios muy asequibles.  Todo lo contrario que FLIR, un fabricante de sensores térmicos e infrarrojos que se está beneficiando enormemente del despegue de las aeronaves no tripuladas como complemento a su negocio tradicional, centrado en los usos militares de esta tecnología. De hecho, FLIR ha anunciado recientemente una alianza con DJI para utilizar este tipo de cámaras en la lucha contra incendios, la agricultura o la industria 4.0.

El software también es clave

Pero el mercado de drones no sólo está compuesto por los fabricantes de dispositivos, sino que también existen muchas compañías que se han especializado en la otra pata necesaria para que los UAV vuelen: el software. Es el caso de DroneDeploy, en la 11ª plaza de este informe. Se trata de una empresa que no fabrica aeronaves, sino que ofrece una aplicación en modo SaaS (Software-as-a-Service) a través de la que se simplifica y automatiza la trayectoria de vuelo, la toma de imágenes y la captura de datos, procesados luego en la nube y generando modelos en 3D, análisis volumétricos o modelos de terreno. Un servicio 100% gratuito y prácticamente en tiempo real que está atrayendo las miras de muchos curiosos, pero también de profesionales de distintos sectores.

Otro ejemplo de la importancia del software en este segmento de actividad es Redbird, una empresa especializada en el procesamiento y análisis de datos procedentes de drones para industrias como la construcción, la minería o la Administración Pública. Una tecnología que ya está siendo utilizada por Caterpillar en sus operaciones en Europa, África y Oriente Medio.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.