Tecnología

La UC3M y el CSIC crean baterías de ion-litio más ligeras y seguras

Escrito por Marcos Merino

Los nuevos electródos están constituidos únicamente de material activo, por lo que se reduce el riesgo de degradación e inflamación a altas temperaturas.

Investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid y del CSIC han patentado un método que permitirá fabricar nuevos electrodos cerámicos para baterías de ion-litio, permitiendo de este modo mejorar su eficiencia, resistencia y seguridad, así como convirtiéndolas en más seguras que las convencionales. Actualmente, las baterías de ion-litio son los principales sistemas de almacenamiento electroquímico en dispositivos electrónicos.

Según uno de los inventores, el catedrático Alejandro Várez, del grupo de investigación de Síntesis y Procesado de Materiales de la UC3M, “lo que hemos patentado son unos nuevos electrodos cerámicos que se caracterizan por ser mucho más seguros y permitir trabajar en un intervalo de temperatura más amplio”. Además, el coste de fabricación es relativamente bajo y es fácil de adaptar al proceso de fabricación actual, por lo que según sus creadores podría empezar a implementarse rápidamente.

Estos electrodos cerámicos están constituidos únicamente de material activo, por lo que se reduce el riesgo de degradación e inflamación a altas temperaturas (por encima de 100 ºC). Esto resulta especialmente importante en el caso de los vehículos eléctricos, porque en caso de accidente las baterías convencionales pueden incendiarse y resulta muy complicado apagarlas… pero estos nuevos electrodos sólidos no se pueden quemar, lo cual mejora la su seguridad.

Ante picos de consumo eléctrico importante, las baterías de ion-litio comerciales tienden a sobrecalentarse, llegando en algunos casos a explosionar. La razón es que los electrolitos empleados habitualmente contienen disolventes orgánicos líquidos que pueden inflamarse, al igual que los aditivos empleados para la fabricación de los electrodos. Sin embargo, esta nueva tecnología no emplea disolventes durante el proceso de fabricación.

Otra ventaja que presentan las baterías que integran estos nuevos electrodos es su eficiencia: las pruebas realizadas por los investigadores muestran un aumento de capacidad cercana al triple respecto a los electrodos comerciales del mismo espesor. Y cómo esta técnica permite fabricar electrodos de un alto espesor (entre 450 y 1000 micras), el resultado es que la capacidad de almacenamiento por área aumentaría hasta diez veces respecto a la tecnología actual.

Vía | UC3M

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.