Tecnología

La moda que viene: más sostenible y tecnológica

la tecnología hará que la moda sea más sostenible
Escrito por Lara Olmo

Telas hechas con restos orgánicos, zapatos fabricados con fibra de fruta y clientes que se comunican con los trabajadores que confeccionan su ropa. Son los próximos pasos del mundo de la moda gracias a la tecnología.

Muchos sabrán que ya es posible llevar un control de nuestros signos vitales con una simple camiseta, reflejar nuestras emociones a través del color de un vestido y comunicarnos online con robots que actúan de personal shoppers. Son avances de la industria de la moda que contrastan con un aspecto en el que aún tiene mucho camino por recorrerla sostenibilidad.

El sector representa el 10% de las emisiones globales de carbono a la atmósfera, lo que la sitúa como la segunda industria más contaminante después del petróleo. Por no hablar de los casos que le rodean relacionados con la violación de derechos laborales.

Sin embargo, hay un sector de la moda que empieza a tomar conciencia de estos problemas y está arrancando iniciativas para tratar de paliarlos. Algunos diseñadores están apostando por la innovación, colaborando con científicos para desarrollar nuevos sistemas de fabricación y suministro más éticos y responsables a través de la biotecnología.

Actualmente unos de los aspectos que más preocupa es la cantidad ingente de ropa que se tira cada año en los países del primer mundo, y se están buscando alternativas para su reciclaje y reutilización. En Reino Unido se calcula que acaban cada año en los contenedores cerca de 430.000 toneladas de ropa.

En Zara por ejemplo van a comenzar a aplicar una nueva estrategia de sostenibilidad y un nuevo plan de reciclaje de ropa usada a través de contenedores de recogida en las tiendas.

El problema está en que muchos de los materiales que se emplean en la confección, como el algodón, no son fácilmente reciclajes. De ahí la apuesta por la investigación para encontrar procesos de reutilización de los tejidos que no dañen el medio ambiente y no supongan una merma en la calidad de las prendas. Ahí es donde entra en juego la biotecnología.

Para ello algunas compañías como HyM, a través de su fundación, organizan concursos en los que los participantes presentan propuestas que cumplan con estos objetivos. En el último han ganado cinco proyectos entre los cuales se encuentra uno para fabricar algodón nuevo a partir de usado y otro para separar el poliéster en múltiples fibras.

Tecnología para proteger el Planeta Tierra

Pero la ciencia y la tecnología ofrecen muchas más aplicaciones sostenibles a la industria de la moda. Por ejemplo la bioingeniería permite fabricar telas empleando materiales orgánicos procedentes de alimentos y plantas como algas y hongos, obteniendo prendas biodegradables.

Algunos diseñadores plantean un futuro en el que cualquier ingrediente será susceptible de ser empleado para confeccionar ropa, y será posible descartar el origen animal en los materiales.

Ya se están dando pasos en las llamadas biofábricas, un concepto que suena futurista pero que algunas marcas están implementando, como Campers y Puma, que han diseñado un prototipo de zapatos hechos con cuero fabricado a partir de firmas de piña.

Light, la app diseñada para premiar el reciclaje

¿Y qué hay del aspecto laboral y ético de la moda? Gracias al Big Data, los fabricantes y marcas pueden monitorizar el impacto de cada una de los eslabones de su cadena de valor. E incluso ir más allá, y permitir a los consumidores que se conecten directamente con quienes fabrican las prendas que compran, a través de aplicaciones que escaneen las etiquetas y les ofrezcan una experiencia interactiva y audiovisual desde el punto de venta o el smartphone.

Vía | notjustalabel.com 

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.