Tecnología

La Ley de Moore cumple 50 años

moore
Escrito por Marcos Merino

Formulada en 1965 por quien diez años después se convirtió en presidente de Apple, la Ley de Moore ha guiado y simbolizado la evolución de Silicon Valley.

Gordon Moore fue uno de los ‘ocho traidores’ que abandonaron al premio Nobel William Shockley para volar por su cuenta fundando la compañía Fairchild en 1957, dando así el pistoletazo de salida al desarrollo del ecosistema empresarial de Silicon Valley. Ocho años después, en 1965, Moore se labraría un espacio propio en la historia de la Informática con su paper ‘Cramming more components onto integrated circuits‘, un artículo de tan sólo 4 páginas en el que formulaba la primera versión de lo que luego se conocería como la ‘Ley de Moore’: “La complejidad de los componentes se ha multiplicado aproximadamente por dos cada año. A corto plazo, se puede esperar que esta tasa se mantenga o incluso que aumente”. Una década después, revisó a la baja esa previsión, quedando en adelante como una duplicación cada dos años.

El propio Moore (que actualmente tiene 86 años) reconocía hace poco en una entrevista que su ‘ley’ tan sólo era, al principio, “una forma de contar la crónica del progreso… pero, poco a poco, se convirtió en algo que los diversos actores de la industria reconocían como referencia para evitar quedarse atrás tecnológicamente”. De este modo, la Ley de Moore se convirtió en el estandarte que ha guiado durante medio siglo a Silicon Valley en su evolución desde las torpes computadoras del tamaño de una habitación hasta los actuales smartphones que nos permiten albergar en nuestro bolsillo una capacidad de procesamiento miles de veces superior.

Ahora, en el 50 aniversario de la Ley, el sector tecnológico se ha volcado a la hora de recordar la importancia que ésta tuvo y sigue teniendo. Intel, la compañía que Moore cofundó en 1968 (y que llegó a presidir), le dedica una sección especial en su web a la efeméride, centrándose en el impacto que tuvo la formulación de su ‘ley’ en tres campos muy distintos:

  • Impacto económico: “A medida que se consiguió introducir más transistores en espacios más pequeños, la potencia de procesamiento aumenta y la eficiencia energética mejoraron, todo ello a un coste menor para el usuario final”.
  • Impacto tecnológico: “La observación de Moore transformó la informática, de un proyecto raro y costoso a una necesidad generalizada y asequible. Toda la tecnología informática moderna que conocemos y disfrutamos surgió de las bases establecidas por la Ley de Moore”.
  • Impacto social: “La informática, asequible y omnipresente, se expandió rápidamente para cambiar de manera decisiva nuestra manera de trabajar, jugar y comunicarse”.

Pero Steve Brown, responsable de estrategia de Intel, explica que para él “la Ley de Moore no es un hecho de la naturaleza […] es más bien una aspiración y un sistema de creencias”. Una aspiración, sin duda, poderosa: el fin de su vigencia ha sido pronosticada varias veces a lo largo de estas cinco décadas (según el propio Gordon Moore, actualmente a los microchips les quedarían unos ocho años de crecimiento sostenido antes de que las limitaciones del silicio pongan en jaque su ley), pero lo cierto es que hasta ahora siempre ha surgido una nueva tecnología innovadora que ha permitido añadir nuevos plazos a la previsión hecha por un joven ingeniero de Silicon Valley, allá por 1965.

Imagen | Intel

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.