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La justicia europea defiende el derecho al olvido “en determinadas condiciones”

La justicia europea defiende el derecho al olvido “en determinadas condiciones”
Escrito por Redacción TICbeat

El Tribunal de Luxemburgo se pronuncia sobre casos como el del español Mario Costeja, que lucha desde hace años para que Google lo elimine de sus resultados de búsqueda.

 

El Tribunal de Luxemburgo ha hablado: en algunas circunstancias, los ciudadanos europeos sí tienen derecho, sostiene, a que Google “se olvide” de determinados episodios de su vida y deje de mostrarlos en sus resultados de búsqueda.

Según publica el diario EL PAÍS, “en determinadas condiciones”, ha dictaminado hoy el tribunal, buscadores como Google sí deberán eliminar de su lista de resultados ciertos enlaces a webs, aunque éstas estén publicadas por terceros, que contengan información concreta sobre personas.

Google, piensan en Luxemburgo, es responsable de la información que aparece en sus resultados, aunque éstos remitan a webs de terceros y, además, la actividad de éste puede afectar a derechos fundamentales como el respeto a la privacidad o la protección de datos personales.

Actualización: La directora de Comunicación y Asuntos Públicos de Google para el sur de Europa, Marisa Toro, ha calificado la decisión del Tribunal de Luxemburgo como “muy decepcionante para los motores de búsqueda y editores online en general”.

Más de 200 casos a examinar

Este pronunciamiento de la justicia europea se produce en respuesta, precisamente, a una batería de preguntas planteada hace dos años por la Audiencia Nacional española, que entonces ya acumulaba 130 casos relacionados con el derecho al olvido.

La respuesta del Tribunal de Luxemburgo, que vincula a todos los Estados miembro, señala que los afectados deberán solicitar a los responsables de los motores de búsqueda la retirada de determinados resultados y que, en el supuesto de que éstos no accedan a eliminarlos, se podrá recurrir a los tribunales. Es decir, la justicia europea ha sentado un precedente para examinar caso por caso.  Se calcula que, solo en nuestro país, hoy puede haber más de 200.

Las preguntas que envió la Audiencia Nacional a Luxemburgo tienen que ver con un caso concreto, el del español Mario Costeja, que pelea desde 2010, con la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) de por medio, con Google Spain para que elimine de sus resultados de búsqueda un anuncio publicado en 1998 por el periódico La Vanguardia, en el que aparecía como el propietario de varios inmuebles subastados por un embargo derivado de deudas a la Seguridad Social.

La AEPD dio entonces la razón a La Vanguardia, pero sí reclamó a Google España que retirase los datos de Mario Costeja de sus resultados de búsqueda. El gigante de Internet siempre se ha defendido alegando que opera bajo jurisdicción norteamericana, puesto que sus oficinas están en California, pero lo cierto es que comercializa en España la publicidad que aparece en las páginas de los internautas, y eso hace pensar a algunos que sí debería someterse a la legislación comunitaria. Así lo cree, por ejemplo, la justicia europea.

El abogado general de la UE no piensa lo mismo

El del derecho al olvido es un complicado debate de ida y vuelta, en el que entran en conflicto la neutralidad de la red con el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen de los internautas. El pasado mes de junio el propio abogado general de la UE, Niilo Jääskinen, aseguró, en una declaración no vinculante, que nadie puede impedir que Google muestre en sus resultados información publicada legalmente en páginas de terceros sólo porque le afecta personalmente.

“Un proveedor de servicios de motor de búsqueda en Internet ejerce legalmente tanto su libertad de empresa como su libertad de expresión cuando pone a disposición del público herramientas de localización de información en Internet basadas en un motor de búsqueda”, decía entonces Jääskinen.

El letrado también defendió en aquellos momentos que la información que Casteja desea borrar de Google solo se muestra cuando un usuario de Internet introduce el nombre y apellidos del interesado en el motor de búsqueda. Es decir, cuando “hace uso activo de su derecho a recibir información relativa al interesado desde fuentes públicas por motivos que solo él conoce”.

“Estamos muy sorprendidos”, ha dicho al respecto la responsable de comunicación de Google para el sur de Europa, de que la decisión de Luxemburgo “difiera tan drásticamente de las conclusiones del Abogado General, y de las advertencias y las consecuencias que ya identificó”.

Foto cc: Stéfan

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