Tecnología

La inteligencia artificial amenaza 3 millones de empleos en el sector transporte de EEUU

primera carretera eléctrica en Suecia con tecnología de Siemens

Taxistas, camioneros, conductores de autobús, repartidores… Más de tres millones de profesionales en Estados Unidos pueden perder su trabajo conforme se desarrolle la conducción autónoma.

Mucho hemos hablado en este portal de los beneficios de la inteligencia artificial y su (multimillonario) impacto en la economía mundial. Sin embargo, siempre que este tema sale a relucir, existe un aspecto que resta algo de atractivo a esta tendencia: su efecto sobre el empleo humano de toda la vida. Unos temores que, inevitables como ha sucedido en las Revoluciones Industriales precedentes, no dejan de ser relevantes para tener una visión completa del contexto en que nos movemos.

En ese sentido, la Casa Blanca acaba de hacer público un informe –disponible aquí– en el que se analiza el futuro más inmediato de la inteligencia artificial (la gran apuesta estratégica de Barack Obama en materia de innovación) sobre el sector del transporte de pasajeros y mercancías. En total, y de acuerdo a las estimaciones del White House Council of Economic Advisers, entre dos y tres millones de trabajadores podrían quedarse en la calle según se vaya extendiendo la IA en las carreteras, principalmente a raíz de la implantación de la conducción autónoma.

Esta cifra, puesta en contexto, equivale a entre el 60% y el 80% de todos los empleos del sector transporte en Estados Unidos, uno de los mayores por su tamaño de todo el planeta. De entre todos estos profesionales de las cuatro ruedas amenazados por la tecnología, en torno a 1,6 millones son conductores de tractores o camiones de gran tamaño, otros 826.000 son conductores de camiones pequeños o furgonetas de reparto; 505.000 son conductores de autobuses escolares o pasajeros con discapacidades y tercera edad; 364.000 serán conductores particulares; 180.960 se cuentan entre taxistas y chóferes profesionales; y, por último, unos 168.000 conductores de autobús urbanos e interurbanos.

Apuesta sin miedo

Pese a estos nocivos efectos sobre el mercado laboral, el gobierno estadounidense defiende que la inteligencia artificial alberga un enorme potencial para posicionar a EEUU al frente de la innovación mundial. Quizás por ello, el documento trata de minimizar los riesgos de esta tecnología a corto plazo (es improbable que la inteligencia artificial alcance a la inteligencia humana tal cual la entendemos a lo largo de los próximos 20 años”), pero manteniendo la urgencia de automatizar las tareas más elementales y apoyarse en la tecnología para ser más eficientes.

Un camino en el que Estados Unidos debe, afirma el informe, apostar por la formación en inteligencia artificial, especialmente en edades tempranas, con el fin de evitar que la IA suponga un problema a la hora de garantizar la empleabilidad futura de futuras generaciones.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.