Tecnología

La inmadurez del ‘Internet de las cosas’ en la empresa

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Escrito por Esther Macías

Un estudio de Gartner pone de manifiesto la inmadurez que presenta aún el escenario del Internet de las cosas con el que solo algunas organizaciones han comenzado a experimentar.

Internet de las cosas se ha convertido en uno de los conceptos más manidos en los últimos tiempos en el ámbito tecnológico. Todo estará conectado, nos advierten los expertos del sector. Y es cierto: cada vez más dispositivos tienen conexión a la Red, desde los ya tradicionales smartphones hasta la avalancha de wearables que está llegando, pasando por un sinfín de sensores ubicados en las ciudades. Pero ¿y las organizaciones? ¿Están ya preparadas para hacer frente a esta tendencia y la gran cantidad de datos que recibirán desde todos estos gadgets inteligentes? Según un informe hecho público por Gartner (basado en una encuesta realizada el pasado mes de octubre) no demasiado. Aunque la firma indica que más del 40% de las organizaciones esperan que el Internet de las cosas tenga un fuerte impacto en los próximos tres años, solo algunas han establecido planes claros para abordar este reto.

“La encuesta confirma que el Internet de las cosas está muy inmaduro, y muchas organizaciones apenas han empezado a experimentar con él”, asevera Nick Jones, vicepresidente y analista de Gartner. “Solo una pequeña minoría han desplegado soluciones en un entorno de producción. No obstante, los decrecientes costes de conectividad y procesamiento hacen que haya pocos inhibidores económicos a la hora de añadir sensores y comunicaciones a productos que costarían tan poco como algunas decenas de dólares”. El desafío real que conlleva el Internet de las cosas, no obstante, es otro: “Es hacer menos productos ‘inteligentes’ y comprender más las oportunidades de negocio que permiten tanto los productos inteligentes como los nuevos ecosistemas”.

Altas expectativas

A pesar de la inmadurez de la que habla Gartner, lo cierto es que muchas empresas, más del 40% de las organizaciones consultadas, esperan que el Internet de las cosas transforme sus negocios o les ofrezca nuevas oportunidades de ingresos o de ahorros a corto plazo (en los próximos tres años). Un porcentaje que aumenta al 60% en el caso de las empresas que confían en obtener beneficios del IoT a largo plazo (más de cinco años).

Eso sí, estos encuestados ponen también de manifiesto que muchas empresas no han establecido aún negocios claros o liderazgo técnico para abordar estos esfuerzos hacia el IoT. “Las organizaciones necesitan directivos y personal para comprender el potencial del IoT si van a invertir en esta tecnología”, afirma en este sentido, Steve Kleynhans, vicepresidente de investigación de la consultora, quien afirma que aunque no es esencial que cada organización nombre una persona que dirija en exclusiva estos proyectos sí es preciso que diversas personas de varias áreas se ocupen de impulsarlos. “Esperamos que en los próximos tres años más organizaciones establezcan un liderazgo claro, y que haya más que reconozcan el valor de contar con algún tipo de centro de excelencia en Internet de las cosas”.

Otro dato curioso que emana del estudio es la diferente aproximación que tienen las organizaciones al concepto del Internet de las cosas en función del sector en el que se encuentran. En este sentido, la industria de servicios y de telecomunicaciones muestran más interés hacia este concepto mientras que el sector público, el educativo, la banca y los seguros están algo más atrasados al respecto.

 

 

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.