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La descarbonización de España rebajaría un 42% el precio medio de la electricidad

España tiene por delante un desafío mayúsculo para cumplir con los objetivos de reducción de CO2 propuestos por la UE. Sin embargo, los beneficios pueden ser muy notorios.

La Unión Europea ha establecido unos ambiciosos objetivos de reducción de CO2 para el Viejo Continente de cara al año 2050, los cuales pasan por una progresiva descarbonización de la producción energética en Europa. En ese sentido, España tendrá que invertir una media de 10.000 millones de euros al año (entre 330.00 y 385.000 hasta 2050) para ponerse al día con estos retos. O, dicho de otro modo: las eléctricas tendrán que dedicar cada año el mismo dinero que hasta ahora invertían en una década entera.

Entre las medidas que deben llevarse a cabo para cumplir con el compromiso ineludible de reducir las emisiones de carbono entre el 80% y el 95%, la más importante y que más inversión requiere tiene que ver con las energías renovables. Se trata de que la producción de electricidad de origen renovable (eólica y fotovoltaica) represente en 2050 más del 90% del total… cuando actualmente se encuentra en el 38%.

Para alcanzar los objetivos medioambientales marcados por Europa es también necesario limitar los productos petrolíferos a usos en los que no hay alternativa, como el transporte aéreo, y sustituirlos en los demás usos por electricidad o por gas natural. En el caso de España, en 2050 prácticamente todos los vehículos deberían ser eléctricos (en 2015 se vendieron tan solo 2.300 unidades en nuestro país), entre el 40% y el 60% del transporte pesado se tendría que realizar por ferrocarril eléctrico –actualmente el 95% se hace por carretera– y entre 84% y 91% de los consumos de cocina, calefacción y agua caliente en viviendas y empresas se debería generar con electricidad, frente al 52% actual.

Todas estas cifras, recogidas en el último informe de Monitor Deloitte, tienen su contraprestación en el ahorro que los consumidores notarán en su factura eléctrica conforme avance la descarbonización de España. Así, el precio medio de la electricidad para los hogares españoles se reduciría el 42%, al pasar de los actuales 120 €/MWh a 65-75 €/MWh. Este descenso se debe fundamentalmente al aumento de la demanda, que se duplicaría por su electrificación.

Además, se lograría una menor dependencia energética: en 2050 harían falta entre 7 y 15 millones de barriles de petróleo, frente a los 416 millones de 2013, con un coste que ascendió a 34.000 millones de euros. Por no hablar de una mayor eficiencia, ya que el avance de las energías renovables reduciría el consumo energético total del país.

Sin prisa pero sin pausa

El estudio advierte de que el cierre prematuro de las centrales térmicas convencionales hoy instaladas (carbón y ciclos combinados) requeriría nuevas centrales de gas natural a partir de 2020, ya que en ese momento aún no estarán disponibles las nuevas tecnologías de almacenamiento de energía necesarias para el respaldo del sistema. Esto significaría nuevas inversiones por valor de 3.500 millones de euros.

Asimismo, el cierre de las plantas nucleares cuando cumplan 40 años de vida o incluso antes supondría un incremento de las emisiones de CO2, ya que la energía suministrada por esas centrales se debería sustituir por energía térmica convencional a partir de gas natural. Una decisión que, además, provocaría un incremento del precio del mercado diario de electricidad de hasta 8-10 €/MWh, que repercutiría en el precio final que pagan los consumidores.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.