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Psicología y viralidad: ¿por qué compartimos el contenido que nos gusta?

Psicología y viralidad: ¿por qué compartimos el contenido que nos gusta?

¿Por qué un contenido se vuelve viral y su éxito engorda en redes sociales mientras que otros caen en lo profundo del olvido? Desentrañamos la relación entre viralidad y psicología hablando de dos efectos que te influyen a la hora de compartir un contenido.

Los creadores de contenido y responsables de marketing en la actualidad saben que la barrera de entrada para crear y publicar nuevo contenido está en su punto más bajo, ya que vivimos en la era de la denominada infoxicación y asistimos a una gran saturación del mismo en redes sociales y otros canales de difusión. Este es uno de los motivos por los que los usuarios gravitamos hacia el contenido que el resto de usuarios de nuestro alrededor comparte.

Si reparas en algún artículo, infografía, vídeo o imagen que hayas compartido, retuiteado o contribuido a viralizar en los últimos tiempos, párate a pensar en la razón que te ha motivado a hacerlo. ¿Te ha generado curiosidad? ¿Ha suscitado en ti alguna emoción concreta? El contenido percibido como novedoso o que llena los vacíos de información puede desencadenar la liberación de dopamina en el cerebro. También aquel que toca ciertas emociones como la excitación, la sorpresa o la nostalgia tiene el poder de hacerse viral en las redes.

5 ideas para generar contenido viral

La infografía de Outgrow con la que acompañamos este artículo se centra en estas dos teorías psicológicas que explican las raíces del contenido viral, además de aportarnos algunos valiosos ejemplos de campañas que aprovecharon de forma inteligente la activación de estas emociones.

La psicología, como en casi todo, juega un papel esencial en hacer que las cosas se vuelvan virales: existen dos efectos psicológicos bien documentados que desencadenan las vías de recompensa en el cerebro. El primero es la búsqueda de novedad, ya que tu mente está cansada de ver las mismas viejas ideas una y otra vez. O lo que es lo mismo: las cosas nuevas o inusuales llaman tu atención, incluyendo el contenido de tu blog favorito o de tus redes sociales. Tu cerebro está precisamente programado para explorar tu entorno en busca de recompensas cuando detecta algo nuevo. Y con las plataformas sociales, ¡la recompensa está a un clic de distancia!

La segunda teoría psicológica parte de la base de que los seres humanos estamos obsesionados con la información y tenemos un interés inextinguible en el mundo que los rodea. Por ello, cuando tu feed de Facebook te brinda la oportunidad de satisfacer temporalmente tu curiosidad con solo un clic, no puedes evitar sucumbir a la tentación. Aunque no esté totalmente claro por parte de la ciencia el funcionamiento de la curiosidad, lo que se sabe hasta ahora es que los humanos sienten que deben satisfacerla continuamente. De acuerdo con la teoría de la brecha de información de George Loewenstein, a menudo actuamos para llenar un vacío entre lo que sabemos y lo que queremos saber.

Las razones por las que compartimos contenido son variadas: conectarnos con alguien, promover productos útiles para nosotros mismos o para otros, involucrarnos en tendencias y eventos actuales, compartir algo con nuestros amigos, socializar, promover buenas causas, demostrar conocimientos o habilidades, mejorar nuestra reputación o iniciar conversaciones. Las emociones que nos llevan a compartir piezas pueden ser positivas, como la diversión, el afecto, la sorpresa o la felicidad o negativas, como la nostalgia, la tristeza y el disgusto. 

Psicología y viralidad: ¿por qué compartimos el contenido que nos gusta?

Infografía | Outgrow

Fuente | Visual Capitalist

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.