Impresión 3D

Los materiales de impresión 3D ya mueven 590,4 millones de dólares

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El mercado de materiales para la impresión 3D industrial -esto es, metálicos-mueve ya unos 590,4 millones de dólares, con la previsión de que este montante ascienda hasta los 2.089,7 millones en 2023.

La impresión 3D sigue sonándole a mucha gente a algo futurista, a una tendencia en pañales que sigue creciendo -filamento a filamento, capa a capa- hasta convertirse en algo maduro y materializado en casos de uso reconocibles y escalables. Sin embargo, los datos no dejan de revelar que el mercado en torno a esta tecnología ya tiene números de impresión (nunca mejor dicho). En este mismo medio os hemos explicado cómo Europa invertirá 7.400 millones de dólares en impresión 3D para 2022 o cómo IDC prevé que la impresión 3D crezca un 23,2% el próximo año, hasta los 14.000 millones de dólares. También que la impresión 3D con fines militares moverá 4.594 millones de dólares en 2025. Y, ahora, tenemos cifras concretas sobre una parte esencial en estos procesos de fabricación aditiva: los materiales en sí.

En ese sentido, un nuevo análisis de MarketsandMarkets constata que el mercado de materiales para la impresión 3D mueve ya unos 590,4 millones de dólares, con la previsión de que este montante ascienda hasta los 2.089,7 millones en 2023, en apenas un lustro.  Dentro de estas cantidades englobamos los ingresos procedentes de las ventas de metales (los empleados en fabricación aditiva industrial, no los plásticos usados en impresoras 3D domésticas) como el titanio, níquel, acero o aluminio; ya sean en forma de polvo o filamento y con distintos fines: aeroespacial y defensa, automotriz, médica y dental.

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Para esta casa de investigación, los avances tecnológicos, la expansión de la capacidad, el desarrollo de nuevos productos y la expiración de patentes clave para la sinterización láser selectiva basada en polvo son factores que influirán en la demanda general de metales de impresión 3D.

Entrando en detalle, la industria aeroespacial y de defensa ha adoptado ampliamente la impresión 3D con metal. El titanio y sus aleaciones se utilizan principalmente en aplicaciones de ingeniería aeroespacial, como la fabricación de componentes del motor, debido a su alta resistencia, ligereza y propiedades superiores de resistencia a la corrosión. Debido a su biocompatibilidad, también se utiliza en aplicaciones biomédicas, como los implantes ortopédicos y dentales, así como las cirugías de rodilla y cadera.

Un mercado tan lucrativo como éste no podía resultar ajeno a grandes players que se están situando en la vanguardia de la técnica. Entre los más destacados, siempre a juicio de estos analistas, encontraríamos nombres como Stratasys (EE. UU.), 3D Systems (EE. UU.), EOS (Alemania), Materialise (Bélgica), GE Additive (EE. UU.), Renishaw (RU), voxeljet ( Alemania), 3D Systems (EE. UU.), Sandvik (Suecia) y Hoganas (Suecia), entre otros.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.