Tecnología

Las imágenes más curiosas del CeBIT 2013

Escrito por Manuela Astasio

Una galería de imágenes con lo que más llamó nuestra atención de esta edición de CeBIT.

Mañana concluye en Hannover CeBIT, la feria de soluciones tecnológicas y digitales más grande del mundo. Tan grande que es casi como un país en sí misma; un universo de stands y azafatas en el que los visitantes necesitan un autobús para desplazarse de una punta a otra.

Como muchas otras ferias de su especie, CeBIT tiene una vertiente eminentemente corporativa, y más este año, en el que el lema era “Shareconomy”, con la intención de atraer a empresas interesadas en avanzar a través de sinergias en la nube. Pero, como en todas partes, en los pabellones de Hannover se han colado muchos curiosos, para los que los expositores de CeBIT tenían preparadas -valga la redundancia- un montón de curiosidades, aptas para todos los públicos y no solo para los early adopters del sector. Os mostramos algunas de ellas.

El primer día nos estaba esperando Furo, este enternecedor robot diseñado, en principio, para acompañar a visitantes en edificios y eventos, pero que, además, -ya que todos debemos tener un lado exótico que ofrecer al mundo- está programado para cantar y bailar algunas canciones de pop chicle oriental.

Un poco más adelante, nos encontramos con esta gigantesca pantalla plegable de LG que se puede conectar a nuestro reproductor DVD y colgar en cualquier rincón de la casa. Una de las representantes del stand destacó que la podemos guardar dobladita en cualquier cajón del armario.

No es que IBM se dedique ahora al mercado de los cereales y las galletas; se trata de una recreación de un lineal de un supermercado para presentar su aplicación de realidad aumentada.

Otro cuerpo extraño en el enorme stand de IBM: un tacón rojo que ilustraba la posible aplicación de las soluciones de la compañía a, por ejemplo, el mundo de la zapatería y que abdujo a unos cuantos ejecutivos.

Aquí nos detuvimos, incapaces de adivinar si esta señal de paso de peatones del futuro nos decía que avanzásemos o que esperásemos. 

Este chico aún no se cree que esté a bordo de un BMW conectado. Sus amigos tampoco parecen dar crédito.

Y aquí otro chico, quizás con menos suerte, que pedalea la bicicleta instalada en el stand de Gateprotect para saber cuánta energía eléctrica es capaz de producir con sus piernas.

 


Sobre estas líneas, la prodigiosa impresora en 3D de Edelstall de la que ya os hablamos, capaz de imprimir toda suerte de objetos plásticos, como este corazón que sostiene un compañero de la prensa y que os mostramos a la izquierda, o como la rana y la carcasa de móvil que aparecen a la derecha.

Nos despedimos con esta adaptación del traje regional a la minifalda, que no puede faltar en toda feria que se precie.

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.