Un fiscal ruso es encarcelado por destruir 50.000 móviles

Una trama que incluye tratados de extradición, acusaciones de corrupción y complot,  y a una gran fortuna rusa, ha acabado, de momento, con un fiscal sentenciado a pasar los siguientes 15 años en prisión por ordenar la destrucción de 50.000 teléfonos móviles que habían sido confiscados previamente.

El sitio cellular-news cuenta la historia del fiscal Dmitry Latyshev que ha sido condenado por un tribunal de Moscú por excederse en sus obligaciones y autoridad.

Los teléfonos que pertenecían a la compañía Yevroset, fueron confiscados porque se habían recibido varias denuncias que aseguraban que excedían los límites legales de radiación.  Su antiguo dueño, Yevgeny Chichvarkin, alega que las incautaciones están relacionadas con una estrategia, por parte de algunas autoridades, para obligar a su empresa a pagar sobornos.

Chichvarkin, que se encuentra en Londres esperando un juicio de extradición, por su parte declaró al Financial Times que el proceso de extradición le permitirá poner en evidencia al Ministro del Interior ruso frente al sistema judicial británico.

Aunque las incautaciones habían sido legales, el Juzgado del distrito de Golovinsky considera que el fiscal Latyshev no tenía autorización ni autoridad suficiente para llevar a cabo la destrucción de los teléfonos móviles, que eran de la marca Motorola y tenían un valor de 1,5 millones de dólares (1 millón 70 mil euros). Motorola por su parte se ha visto obligada a reducir sus actividades en Rusia.

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