Tecnología

Fabrican con grafeno un material aún más poderoso: el carbino

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Escrito por Lara Olmo

Un grupo de científicos ha empleado grafeno para dar forma a un material que le duplica en rigidez pero cuya inestabilidad le hacía casi imposible de fabricar.

Últimamente asistimos a una especie de competición para ver cuál será el próximo material más resistente que se descubra. Del grafeno y sus excelentes propiedades se han escrito muchas líneas, aunque sigue planteando ciertos problemas que ralentizan su uso masivo. Ahora en esta búsqueda de supermateriales, la ciencia ha dado un paso más y se ha servido de este material para hacer realidad otro que hasta ahora sólo era posible en entorno virtuales y que le dobla en rigidez: el carbino.

El carbino no es nuevo (hace cincuenta años que se estudia) aunque las propiedades de este material fueron descritas por primera vez en 2013. Consta de una cadena de átomos de carbono unidos que constituyen una conformación muy flexible a la par que resistente, superando con creces los récords batidos por el grafeno. Sin embargo, a pesar de ello, este material es tremendamente inestable, lo que hacía prácticamente imposible su fabricación.

Por eso hasta ahora el carbino solo había sido emulado mediante simulaciones de ordenador, pero en ellas se evidenciaba que una larga cadena de un solo átomo de espesor de carbino tendría una serie de propiedades desconocidas hasta ahora, como su enorme resistencia. Una representación virtual que sin embargo nadie había conseguido fabricar en el mundo real más allá de cuerdas de 100 átomos de longitud, que además se destruían con facilidad.

Pero este grupo de científicos de la Universidad de Viena han desarrollado una nueva técnica que permite crear cadenas de 6.400 átomos de longitud y mucho más resistentes que las logradas hasta ahora. Para ello han creado un tubo a partir de dos capas de grafeno entres las que el carbino queda protegido, lo que permite su estabilidad. Así, se obtiene un sistema híbrido formado por dos de los formatos del carbono, los nanotubos y el carbino, consiguiendo con ello una serie de propiedades inigualables.

Las propiedad únicas de esta cadena de carbino van más allá de su dureza, flexibilidad o extrema resistencia, sino que presenta un gran número de características interesantes para el campo de la nanoelectrónica, como el desarrollo de nuevos semiconductores magnéticos, baterías de alta densidad de carga o transporte de sin cuántico.

Ahora el reto está en lograr extraer dicha cadena del nanotubo sin que se desestabilice ni pierda sus propiedades, así como lograr fabricar cadenas aún más largas y utilizables.

 

Vía | omicrono.com

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.