Tecnología

La expansión del negocio de Uber

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Escrito por Marcos Merino

La polémica empresa de transporte se encuentra en un proceso de apertura de nuevos servicios, apertura de su API y reforzamiento de su política de comunicación.

Ya ha llovido mucho desde que en 2008 Garrett Camp y Travis Kalanick se sentaran a debatir qué podían hacer con el dinero que habían ganado con las ventas de, respectivamente, StumbleUpon y Red Swoosh, y surgiera la idea de crear una alternativa al sistema de taxis de San Francisco llamada UberCab, que más tarde alcanzaría la fama con el nombre de Uber.

Nuevos servicios

Desde ese lanzamiento en 2010, la compañía no ha hecho más que diversificar los servicios que ofrecía a través de su app móvil, manteniendo siempre como nexo de unión la sencilla fórmula “llevar X de A a B”. Así, crearon Uber Lux para el transporte en automóviles de lujo, Uber Black para automóviles de gama media, UberX / UberPOP como competencia más directa al sector del taxi (es el polémico servicio con el que han desembarcado en España), e incluso mantienen un Uber Taxi para trabajar con taxistas con licencia. Una amplia gama de posibilidades de transporte que quedan todas cubiertas por la empresa disruptiva de moda.

Pero en las últimas semanas, Uber ha añadido otros dos nuevos servicios. Uno es CornerStore, calificado aún como “experimento”, sólo se encuentra disponible en Washington D.C. (EE UU). Consiste en realizar compras en tiendas de la ciudad a través de su aplicación y recibir en casa el envío gracias a un coche de Uber. Para muchos, este experimento podría significar el inicio de un asalto al sector de las empresas de mensajería como UPS.

El otro es Uber Business. Éste es un servicio al que los trabajadores de las empresas acceden por invitación de su empleador y que les permite, a la hora de pagar los viajes en el resto de servicios de Uber, elegir entre la tarjeta de crédito personal y la de la empresa.

Apertura de la API

Pero las novedades en Uber no llegan únicamente de la mano de los nuevos lanzamientos de servicios, sino también de la colaboración en mejorar servicios ajenos. Así, esta semana hemos conocido la noticia de que Uber ha abierto la API de su plataforma de software y se ha asociado con casi una decena de compañías (como TripAdvisor, Starbucks, United Airlines, OpenTable u Hotels & Resorts) para permitirles solicitar viajes en Uber desde sus propias apps (aunque por ahora, la mayoría sólo permiten acceder a estimaciones sobre el coste de las tarifas y la visualización de los tiempos de recogida). El acuerdo económico parece diferir en cada caso, pero los rumores indican que Uber estaría pagando un pequeño porcentaje por los clientes referidos a través de las apps externas.

Cómo seducir a consumidores… y reguladores

Sin embargo, no podemos olvidar que Uber se encuentra inmerso en varias polémicas y procesos legales por violación de las leyes de competencia, en la mayoría de los casos por violar la regulación oligopolística del sector del taxi, lo cual ha generado fuertes enfrentamientos con los trabajadores del mismo.

Por ello, Uber ha decidido impulsar su política de comunicación iniciando un cortejo a consumidores y reguladores por igual. Y para ello, nada mejor que fichar como vicepresidente al responsable de la campaña política más destacable y estudiada en los últimos tiempos: David Plouffe, jefe de la campaña presidencial de Barack Obama en 2008.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.