Tecnología

Estos son los principales tipos de drones militares que existen

Más allá de los ‘drones amables’ que reparten pedidos y salvan vidas, existen otras aeronaves no tripuladas cuya misión es vigilarnos y, en algunos casos, matar. Te contamos cómo son.

Cuando hablamos de drones, a la mayoría de los lectores le vendrá a la cabeza la imagen de un ‘quadcopter’, más parecido a un helicóptero con sus hélices que a un avión (sin sus alas). No en vano, es el tipo de drones que se están imponiendo en el mercado de consumo –con DJI y Parrot como principales exponentes– y el que también están explorando las grandes compañías del sector tecnológico -con Amazon a la cabeza- para revolucionar su forma de trabajar.

Sin embargo, el mundo de las aeronaves no tripuladas es mucho más extenso y abarca más allá de la grabación de vídeos profesionales en el aire, competiciones de drones o salvar vidas a toda velocidad. En ese sentido, cabe recordar que el origen de toda la fiebre ‘dron’ tiene su origen en los aparatos manipulados en remoto -e, incluso, de forma automatizada- investigados en el ámbito militar desde hace décadas.

Pese a existir desde hace varios años, no ha sido hasta cursos recientes (y, muy especialmente, a raíz de las guerras de Estados Unidos en países como Afganistán o Irak) cuando se han empezado a conocer sus misiones, principalmente de supervisión y reconocimiento del terreno; pero también de asesinatos teledirigidos.

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Una forma de hacer la guerra en pleno siglo XXI con la que los ejércitos que cuentan con estos UAV pueden neutralizar al enemigo sin exponer a sus propios soldados y sin que el avión sea detectado por los radares habituales. De hecho, el empleo de drones ha sido una de las técnicas preferidas del gobierno de Barack Obama para mantener su control militar en Pakistán, Yemen, Somalia o Libia; países en los que Estados Unidos ha realizado unos 473 ataques distintos desde 2009, arrojando no sólo la muerte de otros tantos terroristas e insurgentes, sino también de entre 64 y 116 civiles, según cifras oficiales de la CIA.

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Este temor a los drones militares y sus efectos sobre la población civil han encendido las alarmas de los pacifistas y otros muchos colectivos sociales, que han llegado incluso a plantear guías de supervivencia para drones, en las que identifican los principales tipos de dispositivos por cada uno de los países que cuentan con estas flotas; así como trucos para esconderse de ellos o para ‘hackearlos’.

Haciendo uso de uno de estos manuales (disponible aquí en español), y dejando al margen otras consideraciones, sí podemos hacer un repaso muy interesante por la fisionomía y las características básicas de las aeronaves no tripuladas en el ámbito militar.

Principales tipos de drones militares del mundo

Como podemos ver en el gráfico superior, los drones con fines militares presentan una apariencia muy heterogénea, tanto en formas como en tamaño. Así, encontramos desde UAVs más parecidos a lo que sería un avión convencional en miniatura (como el Avenger norteamericano, el Eitan -usado por Alemania e Israel- o el Mantis británico, sin olvidar otros modelos más expandidos por el mundo como el Predator, el Reaper o el Hermes 900) hasta diseños muy futuristas donde las alas forman parte del propio tronco de la aeronave, como es el caso de los X-47B y Sentinel de Estados Unidos o el nEUROn, impulsado por Francia y adoptado por varios países del Viejo Continente.

Su fisionomía es pura aerodinámica, ya que deben volar a gran velocidad, sorteando las inclemencias meteorológicas, con el mínimo consumo de combustible posible. Sin embargo, y como puede observarse, en muchos de los casos -como el Eitan o el Heron- puede observarse un pequeño detalle que rompe este diseño: una suerte de bandeja inferior en la que el dron puede llevar consigo cualquier tipo de mercancía, desde ayuda humanitaria hasta, como no, bombas y otro tipo de artefactos explosivos. Eso dejando a un lado que, al igual que los aviones de guerra convencionales, pueden llevar adosados a la ‘barriga’ del dron distinto tipo de armamento, misiles o disparadores automáticos de balas.

Asimismo, en todos los casos de los grandes drones que hemos analizado hasta ahora, los dispositivos están equipados no sólo con tecnologías encriptadas por satélite para su manejo en remoto, sino también con todo tipo de sensores y cámaras que se usan tanto para la navegación (adecuar el vuelo a las condiciones de viento o lluvia, por ejemplo) como para su actividad operativa (tales como cámaras térmicas para determinar donde hay humanos y realizar un ataque más preciso).

Para los que echen en falta las hélices de los drones comerciales, también existen UAVs movidos por esta tecnología como el FireScout de EEUU que, literalmente, es un helicóptero a escala. Más parecidos aún a los drones que podemos comprar en las tiendas son los dispositivos de pequeño tamaño AirRobot, Aeryon Scout y AR Parrot, todos ellos con funcionalidades similares a la de los drones de venta al público (con mayor alcance de control y una autonomía mejorada, eso sí) y orientados, principalmente, a misiones de vigilancia y reconocimiento.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.