Tecnología

España mejora en el ranking europeo de desarrollo digital, pero falla en las TIC

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España se coloca, pese a todos los problemas de la AAPP electrónica, a la cabeza de los servicios digitales en Europa, pero sigue acusando una notable falta de competencias digitales básicas en su población y un número absurdamente ridículo de profesionales TIC para encarar la transformación digital.

Esta pasada semana se han publicado los resultados del Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI), una suerte de barómetro de la transformación tecnológica y el desarrollo de las TIC en los 28 países de la Unión Europea. Se trata de un documento no exento de controversia por la forma de monitorizar los distintos parámetros y por las diferencias de rigor en unos y otros países y la escasez de factores analizados (conectividad, capital humano, uso de internet, integración de la tecnología digital en las empresas y servicios públicos digitales), pero en cualquier caso es un termómetro interesante para ver la brecha digital que nos separa de nuestros vecinos europeos.

Y, por primera vez en los tiempos recientes, España tiene motivos de orgullo relativo… si bien el Gobierno lo tilda directamente de “salto” y de “adelantar a los grandes países de la UE”. En realidad, lo que nuestro país ha conseguido es ascender desde la decimosexta posición que ocupábamos en 2014 (último informe disponible hasta la fecha) hasta la décima posición.

O, dicho de otro modo, estamos en un nivel de madurez digital en el medio de la tabla, por debajo de los grandes líderes europeos (países nórdicos, Reino Unido, etc.) con la salvedad de ganar, por vez primera, a países como Alemania (14) o Francia (18)… si bien en estos dos últimos casos es tanto mérito patrio como desmérito de esas naciones que ven caer algunos de sus principales indicadores.

¿Qué nos ha hecho mejorar nuestra posición en cuanto a la transformación digital se refiere? Principalmente, hablaríamos de dos grandes motores: la AAPP electrónica y la extensa red de infraestructuras de conectividad en nuestro país. 

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En el primer terreno, España se coloca cuarta en el indicador de servicios públicos digitales, quinto en el subindicador de salud electrónica y primero en el de datos abiertos. Pese al orgullo que exhibe el Ejecutivo, hemos de recordar que la AAPP se ha enfrentado a numerosas críticas y fracasos sonados en la digitalización de sus funciones, desde el desastroso despliegue del DNI electrónico (en sus sucesivas versiones) hasta la vulnerabilidad de seguridad absurda del sistema jurídico LexNet, pasando por la compleja, heterogénea y mal diseñada plataforma nacional de ‘Open Data’.

A pesar de todo, la Administración también guarda relación con la mejoría en la integración de las tecnologías digitales en las empresas (de décimos a séptimos en cuatro años). Y es que, la principal mejora que han detectado los organismos europeos en ese sentido es la implantación de la factura electrónica… obligatoria por Ley para cualquier trámite o contratación oficial.

Donde sí que no caben muchos paliativos es en el liderazgo de infraestructuras de telecomunicaciones español. Si nos atenemos al despliegue de fibra óptica hasta el hogar, España tiene un 72% los hogares con acceso a fibra; un porcentaje muy superior a la media europea que se sitúa en el 27%. A saber: el Gobierno, a través del Plan 300×100, se ha comprometido a que la fibra óptica de última generación llegue al 100% de los núcleos de población de España para el año 2021. Además, la cobertura de telefonía móvil 4G ha crecido 6 puntos desde el anterior informe, situándonos por encima de la media europea.

Las malas noticias, como siempre, llegan en el lado del capital humano y las competencias digitales. España se coloca en este ámbito en la posición 14, lejos de la media comunitaria. A pesar de que somos séptimos en el subindicador de graduados en materias STEM (Ciencias, Tecnologías, Ingeniería y Matemáticas), estamos a la cola europea en competencias digitales básicas y en el de porcentaje de especialistas TIC respecto al empleo total.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.