Empresa Tecnología

España aumenta la brecha con las economías digitales más avanzadas

Un informe presentado hoy en la UIMP pone de manifiesto el “retraso de España” a la hora de aprovechar las oportunidades económicas de la transformación digital.

A pesar de que recientes estudios afirmaban que un 65% de las empresas españolas ya estaban transformándose digitalmente, la realidad parece ser muy distinta: nuestro país podría estar perdiendo la oportunidad de salir reforzados de esta profunda revolución digital. Así lo asegura un informe mucho más preciso y ambicioso, realizado por la Mobile World Capital, Accenture y Oxford Economics, y que ha sido presentado hoy durante el 31º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones en Santander (Cantabria).

Según estos expertos, España ocupa la posición 11ª de los 14 principales países que han sido analizados en cuanto a la oportunidad que supone la transformación digital para sus economías. Con ello, nuestro país acumula 35 puntos sobre 100 en los tres factores contemplados en este estudio (habilidades, tecnologías y aceleración digital), superando a Italia, China o Brasil -quienes no llegan ni al umbral del 30%- pero muy lejos de los 71 puntos de Estados Unidos, los 68 de Reino Unido e incluso vecinos continentales como Suecia, Holanda, Bélgica, Francia, Alemania o Austria.

Por si esta foto fija no fuera lo suficientemente grave, la cosa se pone aún más turbia cuando ampliamos el foco a la evolución que este indicador ha tenido en los últimos tres años. Un período en que no sólo no nos hemos acercado a la cabeza de la revolución digital, sino que la distancia que nos separa de los líderes mundiales se ha ampliado notablemente. Como puede observarse en el gráfico inferior, el crecimiento digital de nuestro país ha sido menor que el de nuestros principales vecinos, incluso anotando retrocesos como ocurrió entre 2014 y 2015.

Con todo ello, no es de extrañar que la economía digital apenas contribuya con un 20% al Producto Interior Bruto de nuestro país. De nuevo, Estados Unidos y Reino Unido nos ganan de calle, con un peso relativo de la digitalización sobre su economía que supera ampliamente el 30%. La ironía es que, de acuerdo a los autores de este informe, si España hiciera los deberes en transformación digital, podríamos lograr un incremento de nuestro PIB de más de 40.330 millones de euros para el año 2021. O, lo que es lo mismo, un 3,6% más respecto a este curso.

Las causas del ‘retraso español’

La mala marcha de la revolución digital en España es una realidad pasmosa, por mucho que las perspectivas ofrecidas por el ministro Álvaro Nadal y su secretario de Estado para Agenda Digital, José María Lassalle, sean de lo más optimistas. Para los autores de este informe a tres bandas, existe un “sinfín de causas que explican el retraso de la digitalización” en nuestro país.

Entre ellas se incluye la “brecha de talento digital”, en tanto que esta nueva actividad es muy intensiva en conocimiento pero no disponemos en estas tierras de profesionales con las habilidades digitales que exige el tejido empresarial de nuevo cuño, debido en parte a que “las empresas no han invertido lo suficiente en formación digital, retrasando la reestructuración de los actuales trabajadores”. Asimismo, los autores del estudio señalan como elementos que condenan nuestra apuesta por la economía digital los “bajos salarios en TIC, el alto desempleo juvenil y la baja movilidad demográfica”.

¿9 de cada 10 empresas españolas ya abordan la transformación digital? Cifras de IDC difíciles de creer

Igualmente, España peca de “una falta de una visión y estrategia digital clara, acompañada de una gran incertidumbre en torno a la rentabilidad de las nuevas tecnologías y su complejidad”.  Añaden los expertos que la escasez de emprendimiento en estas áreas de reciente creación hacen más difícil que en cualquier otro lugar la transferencia de la innovación desde la universidad al mercado.

Por último, y por redondear el golpe a la gestión de la agenda digital realizada por la Administración durante los últimos años, el mismo documento critica los “marcos reguladores, los escasos ecosistemas de innovación y el acceso limitado a la financiación”, todos ellos factores que se unen en una compleja ecuación de fracaso y desilusión respecto a la revolución que tenemos ante nuestros ojos.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.