Tecnología

Surface RT (I): introducción y hardware

Microsoft hace una irrupción muy digna en el mercado de las tabletas con una interesante visión propia y nos deja con ganas de esperar a la versión “Pro”.

Tras casi cuatro años de espera, por fin están en el mercado la primera hornada de tabletas “made in Microsoft” y en parte, si el gigante de Windows se ha lanzado a fabricarlas es porque ha visto que otras compañías no han sido capaces de crear un producto a la altura de lo que esperaban y que ofreciese algo distinto a las habituales basadas en Android o el todopoderoso iPad.

La visión de Microsoft es ofrecer todo lo que tienes en una tableta basada en apps y con una interfaz táctil, unida a un PC con Windows con las mismas capacidades que un portátil, de manera que los que estén dudando entre tableta y el habitual ordenador tengan la tranquilidad de que el Surface le da los dos mundos en uno. Esa visión, que se refleja en la tableta Surface Pro, tiene un problema y es que el hardware necesario para hacerla funcionar es caro, consume mucha más energía, y redunda en productos más pesados y voluminosos, porque entre otras cosas necesita usar potentes procesadores de ordenador y baterías de mucha capacidad.

Por ello, Microsoft ha creado el Surface RT, que es una versión más económica y recortada del Surface Pro basada en arquitectura ARM (con un procesador Tegra 3 de dos núcleos) en el que, si bien es cierto que puedes usar una especie de sistema operativo de PC, con un navegador completo (con soporte para contenidos Flash) y con el paquete Office, que además viene de serie; no puedes hacer cosas como instalar aplicaciones de Windows.

Así, la “parte PC” de la tableta se queda para usar Office, el navegador y para la gestión de archivos (que no es poco como veremos). Otras diferencias de la Surface RT frente a la versión “Pro” se encuentran en la resolución de la pantalla, que en el Surface RT es de 1.366 × 768 píxeles (mientras el Surface Pro tiene una pantalla HD con resolución de 1.920 × 1.080 píxeles). Estas resoluciones, incluyendo la del Pro, están bastante por debajo de la que tiene el iPad Retina, que aunque tiene una pantalla algo más pequeña y de proporciones 4:3 tiene una resolución del 2.048 x 1.536 píxeles.

Además, hay otros dos detalles del Surface Pro que no se encuentran en la versión RT: una es una posibilidad de utilizar un puntero más preciso para escribir y tomar notas, aunque sí puedes utilizar los punteros capacitivos como los que se utilizan con el iPad, y la segunda es que la conexión USB es 2.0 en la versión RT, mientras que en el Surface Pro es 3.0.

Surface… por fuera

El diseño del hardware y la construcción de la Surface RT son sencillamente muy buenas. El estilo es completamente distinto al de un iPad: en la Surface dominan las líneas rectas, los bordes más afilados y un color oscuro, pero los materiales son de gran calidad y la construcción parece también muy cuidada sin holguras ni piezas que den sensación de fragilidad. No tiene ese sex appeal típico de las cosas de Apple pero transmite la elegancia y discreción de los buenos productos de otros fabricantes de electrónica como Sony.

En cuanto al peso del Surface, unos 660 gramos, es muy similar al del iPad de 9,7 pulgadas, lo que significa que es algo incómodo de sujetar durante mucho tiempo y mucho más en una mano. No pesa como un portátil ni de lejos, pero como le sucede a todas las tabletas “grandes” no es especialmente adecuada para leer en la cama o para llevar en el transporte público.

Mucho diseño y una pestaña

Como casi todo el mundo sabe, el Surface tiene una ingeniosa pestaña que se despliega y sirve de soporte y permite usar también la tableta como si fuese un portátil. En una pequeña ranura a la que accedes bajo esta parte de la carcasa es donde puedes insertar la tarjeta micro SD para aumentar la capacidad de almacenamiento (o para traspasar archivos a la tableta). Esta peana es realmente útil para ver películas o para este uso en “modo ordenador” junto con las fundas teclado de Microsoft.

El diseño de la RT está lleno de buenos detalles. Para empezar, el conector de alimentación es de tipo magnético como los que usa Apple en sus portátiles y hace que no rompas el conector si inesperadamente tropiezas con el cable. Incluso la fuente de alimentación tiene un diseño cuidado y es muy compacta (y lo sería más si no fuera porque la clavija europea estropea siempre estos diseños que suelen estar pensados para las de EEUU). En el frontal, la pantalla no tiene otra señal más que el logo de Windows que sirve de botón de inicio (home) y es de tipo táctil y la cámara frontal que se vislumbra en la parte superior. A los lados del equipo tienes, a la izquierda, el regulador de volumen, y a la derecha la conexión USB 2.0, un puerto mini HDMI para conectar una pantalla externa, y una salida de auriculares. En los laterales superiores también se encuentran dos pequeños orificios para la salida de sonido estéreo y en la parte superior verás, además del botón de encendido (difícil de localizar al tacto a nuestro entender), dos pequeños orificios para los micrófonos integrados.

Cuestión de pantalla

Como es fácil de entender, la pantalla es siempre un elemento clave de una tableta. En el caso del Surface RT, la pantalla es de 10,6 pulgadas en formato panorámico con un excelente brillo y contraste, así como un excepcional ángulo de visión. Aunque Microsoft no hace más que llamarla “ClearType” en alusión al sistema de dibujado de textos que hace aparecer más suaves a estos, todo señala a una pantalla de tipo LED con tecnología IPS como las que llevan otras tabletas de gama alta o el propio iPad. Microsoft afirma que con su tecnología, la pantalla es más nítida que la de un iPad, pero no es algo que nuestras pruebas puedan corroborar. Si bien la pantalla del Surface RT se ve más nítida que las de un iPad 2 (o un iPad mini), está algo por debajo de la cristalina nitidez de la pantalla Retina de los iPad de última generación. Sin embargo, como decíamos, es una muy buena pantalla para leer, ver fotos o películas o para trabajar con el equipo en cualquier situación. Además, el hecho de ser panorámica (formato 16:9) la hace ideal para cuando ves películas, aunque para leer en vertical, para trabajar o navegar, en pantallas de este tamaño suele ser más útil el formato 4:3.

Las fundas

Un elemento muy interesante y original de las Surface y del modelo RT son las dos fundas-teclado que Microsoft ha creado específicamente y que se anclan y conectan a la parte inferior de la tableta con un ingenioso sistema magnético. Microsoft ofrece dos fundas, la llamada “touch cover” con una superficie táctil pero sin teclas que es muy delgada y ligera y la “type cover” que tiene teclas físicas y es algo más gruesa y pesada. Ambas fundas quedan muy bien ancladas a la tableta (mucho mejor que lo hacen las Smart Cover del iPad) y gracias a que integran trackpad, convierten a la Surface en un excelente dispositivo híbrido entre una tableta y un portátil. La funda “touch” por desgracia es bastante incómoda para teclear ya que al no tener ningún mecanismo de retroalimentación te hace tener la sensación de que estás tecleando encima de la mesa. Sin embargo, el teclado type cover es bastante cómodo. Ambos tienen teclas especiales para acceder a la pantalla principal, los ajustes, las búsquedas, etc., y que replican los iconos correspondientes del sistema. Por otro lado el trackpad que incluyen es muy pequeño y se hace algo más difícil de manejar que en un portátil convencional.

Cámaras, sonido…

Sin que sean de extrema necesidad en una tableta, las cámaras son también uno de los elementos que se suelen tener en cuenta a la hora de hacerse con una, a pesar de que en realidad su uso es muy ocasional ya que normalmente hacemos fotos y grabamos películas con nuestros smartphones (o incluso con verdaderas cámaras). En el caso de la Surface RT, Microsoft ha integrado cámara frontal y posterior en el equipo pero con una calidad bastante regular, tanto que ciertamente es un elemento que debería mejorar, al menos hasta los mínimos “razonables” de un teléfono de gama media. Ambas cámaras afirman tener “calidad 720”, lo que significa que tienen una resolución de 1.280 x 720 píxeles, lo que es menos de un megapíxel. Además, la imagen que toman es muy pixelada, sin profundidad y con mucho ruido, lo que sólo las hace adecuadas para tareas de videoconferencia y similares, y cualquier esperanza de tomar una fotografía o un vídeo con un mínimo de calidad se verá defraudada por la tableta. No estamos pidiendo que Microsoft integre las excelentes cámaras del último iPad o de los smartphones más punteros, pero al menos debería haber escogido unas cámaras más dignas para su tableta.

Con respecto al sonido, sucede un poco lo mismo, ya que nadie espera un sonido de cine en una tableta y la Surface RT no es una excepción, sino más bien lo contrario. La Surface incluye altavoces estéreo pero la calidad de sonido y potencia no van mucho más allá de poder escuchar el sonido de una película, un podcast o el sonido de cualquier aplicación siempre que sea un entorno más o menos silencioso. Volviendo a poner de referencia al iPad 4, cuyo sonido es también bastante mediocre, hay que reconocer que suena mucho más y mejor que el Surface. Por suerte, con la toma de auriculares la calidad de sonido dependerá de la calidad de estos auriculares o de los altavoces que conectes.

Con respecto al resto de elementos de hardware o de “especificaciones” la Surface es bastante estándar. Tienes conexión Wi-Fi y Bluetooth (aunque no opción de datos 3G o 4G), sensores de movimiento, giróscopo, brújula digital y funciones de localización aunque no lleva el llamado GPS asistido (que sí está disponible, por ejemplo, en los iPad con conexión 3G).

¿Suficiente almacenamiento?

El Surface RT está disponible en configuraciones con 32 y 64 GB de capacidad. Con lo que ocupa el sistema operativo (o más bien los dos sistemas operativos) y el paquete Office suministrado, la capacidad libre del equipo es de unos 16 GB en el modelo de 32 GB y de unos 45 GB en la versión de 64 GB. Así, en el primer caso, aunque sea algo escaso, hay que tener en cuenta que la tableta permite incluir una tarjeta de memoria microSD, con lo que añadir otros 16 GB te costará unos 15 EUR (aunque ni mucho menos será un almacenamiento al que la tableta acceda tan rápido, al menos lo tienes ahí). Esta tarjeta de memoria microSD se inserta en uno de los laterales bajo la pestaña que hace de pie para la tableta. Lo cierto es que nos hubiese gustado más una ranura SD convencional ya que es la que está más extendida en cámaras de fotos y vídeo, pero a cambio tenemos que alabar cómo ha escondido Microsoft el alojamiento para esta.

 

 

Surface RT: precios oficiales

  • Surface RT 32 GB: 479 EUR, IVA incluido.
  • Surface RT 32 GB con funda con teclado táctil (touch cover): 579 EUR, IVA incluido.
  • Surface RT 64 GB: 579 EUR, IVA incluido.
  • Surface RT 64 GB con funda con teclado táctil (touch cover): 679 EUR, IVA incluido.
  • Funda con teclado táctil (touch cover), disponible en tres colores: 120 EUR, IVA incluido.
  • Funda con teclado (Type cover), disponible sólo en negro. 130 EUR, IVA incluido.

 

Surface RT: características principales

  • Sistema operativo: Windows RT. Incluye Microsoft Office Hogar y Estudiantes 2013 RT.
  • Almacenamiento: 32 GB o 64 GB.
  • Pantalla 10,6” “ClearType”. Resolución: 1.366  x 768 . Relación de aspecto: 16:9 (panorámico) . Multitáctil de 5 puntos.
  • Procesador: Nvidia T30. Memoria del sistema: 2 GB RAM
  • Conexiones inalámbricas:  Wi-Fi (802.11a/b/g/n). Bluetooth 4.0.
  • Autonomía de batería: Hasta 8 horas con varias actividades.
  • Cámaras: Dos cámaras con resolución 1.280 x 720, una frontal y una trasera.
  • Sonido: Altavoces estéreo. Dos micrófonos.
  • Conexiones: USB 2.0 tamaño completo. Lector de tarjeta microSDXC.  Conector de auriculares. Puerto de salida de vídeo HD. Puerto para carcasa.
  • Sensores: Sensor de luz ambiente. Acelerómetro. Giroscopio. Brújula digital.
  • Aplicaciones incluidas: Correo electrónico. Mensajería. Word. PowerPoint. Excel. OneNote. SkyDrive. Internet Explorer 10. Bing . Música . Vídeo. Juegos.

 

Mañana hablaremos del sistema operativo, no te lo pierdas.

Sobre el autor de este artículo

Daniel de Blas

Periodista especializado con más de 18 años de experiencia en tecnología. He sido director de publicaciones como Macworld (dedicada al mundo Apple) o TechStyle (dedicada a electrónica de consumo).