Tecnología

El gobierno de Bangladesh corta el Internet móvil para frenar a los manifestantes

Escrito por Marcos Merino

Ante el aumento de los enfrentamientos entre la policía y los estudiantes que se manifestaban para exigir una mejor regulación del sector del transporte, las autoridades del país asiático han decidido dificultar la coordinación de las protestas.

Las autoridades de la República Popular de Bangladesh han ordenado que las teleoperadoras “apagar” el acceso móvil a Internet en todo el país, mientras las fuerzas de seguridad intentan sofocar las protestas estudiantiles que sacuden el país, unas protestas cada vez más masivas y cuyo nivel de violencia ha ido creciendo en paralelo a la represión policial y de los ataques de activistas pro-gubernamentales.

Las protestas empezaron después de que dos estudiantes murieran atropellados por un autobús que circulaba por encima del límite de velocidad, y se dirigieron en un primer momento contra la falta de regulación del sector del transporte, pero en este momento mantienen bloqueada una parte de Dhaka, la capital del país, y amenaza con dirigir su furia contra un gobierno que deberá enfrentarse con las urnas en pocos meses.

FireChat, la ‘app’ de mensajería P2P de Occupy Central

El Prothom Alo, el periódico más leído en el país, afirma que los servicios de Internet 3G y 4G llevan suspendidos desde la noche del sábado, poco después de que empezaran los enfrentamientos más violentos. Mientras, las redes sociales se ha llenado de comentarios de usuarios bangladeshíes que afirman no poder acceder a Internet a través de sus móviles, aunque por ahora esos problemas no estarían afectando a las redes inalámbricas y conexiones por cable.

Varios medios internacionales se han hecho eco de fuentes internas de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones de Bangladesh (BTRC), que afirman que el BTRC habría dado la orden de ralentizar Internet por indicación del gobierno nacional.

Todo indica que el motivo de dicha indicación sería un intento por parte de las autoridades de limitar la capacidad de los estudiantes para movilizarse y coordinar la actividades activistas sobre la marcha, así como la de frenar la difusión de imágenes de las agresiones a estudiantes (muchas de ellas realizadas con balas de goma), unas agresiones cuya existencia el partido gobernante ha negado ante los medios, pero que el personal de los hospitales confirma.

Imagen | Redwoan Ahmed

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Diseñador web y docente de educación no formal, imparte cursos de informática en el medio rural porque las brechas están para cerrarlas. Desde que le nombraron director de la revista de su colegio, no ha dejado de escribir.