El aún difícil camino de niña a mujer en las TIC

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Hoy es el Día Internacional de las Niñas en las TIC, pero, a juzgar por lo que dicen quienes trabajan por la integración del sexo femenino en este sector, debería ser también el de las adolescentes y las mujeres. Aunque muchas tengan ordenador y móvil desde pequeñas, cuando les toca decidir cuál será su camino académico y profesional, muchas chicas siguen encontrando barreras que las apartan, casi sin que se den cuenta, del mundo de la tecnología.

En el último trimestre de 2012 el 96,3% de las niñas españolas de 10 a 15 años utilizaban el ordenador, un porcentaje que incluso supera mínimamente el de los varones de su edad (95,8%), según datos del Instituto de la Mujer. Sin embargo, las últimas cifras del INE muestran que las alumnas matriculadas en ingenierías como la Informática y la de Telecomunicaciones todavía no superan el 20% del alumnado (curso 2010-11).

Los estereotipos aún deciden vocaciones

El vicepresidente de la Asociación de Técnicos Informáticos (ATI), Luis Fernández, explica a TICbeat que, pese a la progresiva feminización de las aulas universitarias, el número de mujeres que eligen titulaciones de informática no crece, e incluso ha disminuido a lo largo de los años. Y lo mismo sucede con los títulos de Formación Profesional. La ATI es el punto español de contacto del ECWT, el Centro Europeo para las Mujeres y la Tecnología.

“En las edades más tempranas las diferencias son mínimas en cuanto al interés por la tecnología, pero cuando se eligen las vocaciones el tema cambia radicalmente”, corrobora Fernández, que teme que en este hecho puedan influir algunas imágenes “poco ajustadas de lo que significa desarrollar una carrera en el mundo tecnológico”.

El vicepresidente de la ATI reconoce también que “siguen pesando algunos estereotipos como que algunas carreras son de chicas y otras de chicos”. Lo suscribe Cecilia Castaño, catedrática de Sociología en la Universidad Complutense: “Hay muchos estereotipos sociales en los que se identifica a los hombres como habilidosos tecnológicos y patosos sociales y a las mujeres como lo contrario, y no hace falta irse a las TIC, el tópico funciona con el simple hecho de conducir un coche”.

Derribar tópicos de mujer a mujer

La responsable de Diversidad de Orange España, Cristina Urrutia, afirma que ella es “la manitas de su casa”, pero recuerda que las marcas tienen una gran responsabilidad a la hora de eliminar los tópicos que sostienen lo contrario, tan presentes en anuncios y series de televisión.

Desde 2009, Orange desarrolla el programa Shadowing, una iniciativa enmarcada dentro de los planes de la Comunidad Europea para integrar a las mujeres en las TIC. Grupos de mujeres y niñas visitan cada año las instalaciones de Orange en distintos países guiadas por las ingenieras que allí trabajan. Urrutia indica que la compañía se plantea hacer lo mismo pero a través de visitas a colegios y centros de estudios: “Queremos que las chicas que están decidiendo qué van a hacer vean un referente de cómo se trabaja en las empresas, un ejemplo que se aleje del estereotipo”.

Porque el estereotipo siempre va más allá y se filtra en el autoconcepto, en este caso, el de las mujeres. “Los chicos son más lanzados, enseguida prueban apps y programas nuevos, pero las chicas tardan más, porque piensan que lo van a hacer mal”, subraya Cecilia Castaño.

Las TIC: un buen sector para las mujeres... y mejor para los hombres

Castaño se adentra, además, en la proporción entre profesionales de ambos sexos en el sector, y cifra al número de mujeres empleadas en las TIC en torno a un 30%. Las que trabajan en tecnología cuentan con mejores condiciones laborales que las profesionales de otros campos –“es un buen sector para la mujer”, indica”- pero peores que sus compañeros del sexo opuesto.

En el caso de Orange España, explica Urrutia, la proporción de trabajadoras se acerca más a la paridad: un 41% de empleadas frente al 59% de hombres.

A pesar del mayor nivel de ventajas que parece ofrecer el sector TIC a las profesionales, persisten diferencias entre empresas a la hora de implementarlas, y Castaño las sitúa entre las multinacionales de cultura anglosajona y las compañías españolas. Las primeras, dice, ofrecen más programas de equilibrio entre vida profesional y familiar y más iniciativas por la igualdad de género, mientras que las segundas son más tradicionales y “muchas veces se quitan el muerto de encima diciendo que tratan igual a hombres y mujeres y que el que llega es porque vale”, dice.

Aun así, Castaño destaca que algunas empresas españolas ya están cambiando y se muestran muy activas en la integración de la mujer.

Foto cc: U.S. Embassy Tel Aviv

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Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.

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