Tecnología

El coche de agua salada correrá por Europa

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Escrito por Rafael Claudín

El modelo Quant e-Sportlimousine de Nanoflowcell ha logrado el permiso para hacer sus primeras pruebas en Europa.

Tiene unas líneas elegantes y futuristas, pero cuando el modelo de vehículo biplaza Quant e-Sportlimousine se presentó en la pasada feria del motor de Ginebra sorprendió por un detalle bien distinto. Se trata de un coche eléctrico pero, al mismo tiempo, se alimenta de un tipo especial de gasolina que está basado en agua salada, lo que provocó interés y escepticismo a partes iguales.

Pero ahora empezará a circular, en poco tiempo, por las bien pavimentadas carreteras alemanas, después de haber recibido el permiso para poder empezar a hacer sus pruebas en las calles europeas. El modelo, según los datos se su fabricante Nanoflowcell, se encuadra en la gama más alta de los vehículos eléctricos, con una autonomía de 600 kilómetros y un paso de 0 a 100 en tan sólo 2,8 segundos.

En el interior del coche se genera una reacción electroquímica gracias al combinado de dos líquidos con sales metálicas, que hacen las veces de electrolitos. Esta solución crea electricidad en células de combustible y la almacenan en súper capacitadores que la envían a los cuatro motores eléctricos con que cuenta el vehículo.

La primera conclusión de todo esto es que, respondiendo a una pregunta tácita, no, no puedes llenar el depósito con agua de mar. La segunda pregunta es: ¿dónde diablos vas a encontrar esa solución para poder recargar el coche? Y una pregunta colateral… ¿Cuánto constará este modelo, con los esfuerzos de I+D que lleva detrás y sus características como coche eléctrico de alta gama?

Todavía no hay respuesta para estas preguntas. Tendrá que pasar algún tiempo hasta que las tengamos. Por un lado, tiene que seguirse todo el proceso de aprobación para que de facto pueda circularse con este modelo en las carreteras europeas. Por otro, los creadores del coche todavía tienen mucho que hacer en él para poder producirlo, si no en masa, al menos en cadena.

Al acuerdo con Bosch Engineering

Para poder afrontar el reto, Nanoflowcell ha llegado a un acuerdo con Bosch Engineering, que ayudará a la compañía a desarrollar una tecnología que todavía está en pañales. Gracias a este acuerdo, la compañía alemana espera poder lanzar en un futuro próximo cuatro prototipos más de coche alimentado con agua salada.

Nunzio La Vecchia, representante de Nanoflowcell citado por Inhabitat, señala que “transformar un prototipo inicial en un vehículo de producción en serie que pueda usarse en todo el mundo es un gran reto. Estamos seguros de que podemos lograrlo con este socio consolidado y experimentado. Estamos muy orgullosos de que como pequeña compañía hayamos desarrollado una tecnología tan visionaria, y ahora somos capaces de ponerla en práctica. Pero este es sólo el principio de un viaje de descubrimiento”.

Parece el trailer de una película futurista, y quizá lo sea. Como mínimo, tiene razón en una cosa: sólo es el principio. Y todavía no sabemos a dónde nos llevará, teniendo en cuenta la cantidad de cosas que deberían cambiar en la industria del motor y todo lo que la rodea para que estos coches puedan tener una vida normalizada como la de sus primos de combustión.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.