Tecnología

El almacenamiento en cinta tiene cuerda para rato: 330 Tb en la palma de la mano

De opción de almacenamiento condenada al olvido a alternativa de nueva generación con cifras de escándalo: las cintas han vuelto a la batalla para guardar nuestros datos.

El almacenamiento en cinta ya no está de moda, eso es cierto. En el mercado doméstico, los discos hace tiempo que relegaron a la cinta al ostracismo. Amazon o Google, sin ir más lejos, sentenciaron a muerte este formato en sus centros de datos hace ya algún tiempo. Sin embargo, parece que el muerto no estaba tan muerto: estaba de parranda, como cantaba Peret. Y es que, pese a las tendencias más vanguardistas en este campo, los científicos de IBM y Sony han logrado batir cualquier métrica imaginable en el archivado de información a largo plazo con un prototipo de cinta magnética de ferrita de bario sometida a un proceso de pulverización catódica.

Los números que presenta esta cinta son llamativos por si solos: 201 gigabits almacenados por cada pulgada cuadrada (1 pulgada=2,54 centímetros), con capacidad para guardar hasta 330 terabytes de información en un cartucho del tamaño de la palma de nuestras manos.

Para lograrlo, los ingenieros de las casas norteamericana y nipona han desarrollo nuevos algoritmos de procesamiento de señales para el canal de datos (incluyendo detección predictiva de ruido), que permiten un funcionamiento fiable a una densidad lineal de 818.000 bits por pulgada. Asimismo, los científicos han incorporado tecnologías de servocontrol para posicionar la cabeza con una precisión de 7 nanómetros, así como han empleado una unidad de disco duro TMR de 48 nm de ancho, que permite una densidad de 246.200 pistas por pulgada, lo que supone incrementar en 13 veces la capacidad de las actuales unidades de cinta TS1155.

Las principales tendencias en almacenamiento empresarial

Pero el gran avance es el que se incluye en el propio nombre de la cinta que hoy ve la luz: la pulverización catódica. Esta técnica consiste en bombardear un material diana con partículas energéticas (iones de gas argón no reactivos, en la mayoría de los casos), haciendo que los átomos se separen de la fuente diana y se depositen sobre un sustrato. Esto tiene lugar en un recipiente al vacío con átomos expulsados ​​de la fuente objetivo que necesitan unirse a algo, como el sustrato, para recuperar el equilibrio termodinámico. En este caso, IBM ha logrado colocar una capa magnética de nanogranos sobre el sustrato de cinta para mejorar tanto la densidad como la capacidad de estas cintas.

IBM, experta en resucitar viejas tecnologías de forma sorpresiva (que se lo digan al ‘mainframe’, ahora reconvertido a alcaide de la seguridad informática), estima que la capacidad del almacenamiento en cinta seguirá duplicándose cada dos años. Lejos de aceptar su aciago futuro, esta tecnología ya ha conseguido récords similares como cuando unas cintas similares de IBM y Fujitsu a las que hoy son noticia -sin la pulverización catódica, pero con la tecnología Nanocubic- lograron almacenar 123 gigabits por pulgada cuadrada en 2015.

 

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.

  • Tom

    Alguna orientación sobre el precio estaría bien. Esto es una gran noticia contra los encriptadores

    • albertoiglesiasfraga

      Buenas Tom. Todavía no conocemos detalles sobre el precio ya que todavía está en fase muy incipiente, pero en cuanto lo sepamos os lo haremos saber 😉 Un saludo.