Tecnología

El 15% de las aplicaciones empresariales ya son nativas ‘cloud’

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Cada vez más empresas desarrollan ya sus nuevas apps en arquitecturas puramente cloud, con las propias compañías TIC y las industriales como puntas de lanza.

Dicen que todos los caminos llevan a Roma y que los senderos del Señor son inescrutables. En el caso de la industria tecnológica, el epicentro, causa y consecuencia de todos los pasos, recibe el nombre de nube. Así lo defienden mil y un estudios y estimaciones de mercado, como el informe que acaba de presentar Capgemini y en el que se habla de que el 15% de las nuevas aplicaciones de las empresas ya son nativas cloud.

Cifra muy relevante en estos tiempos en que nos movemos pero que crecerá exponencialmente en los próximos tres años, hasta representar el 32% en 2020. Por sectores, algo más de una cuarta parte de las tecnológicas (26%) y casi un tercio de las industriales (29%) están avanzadas en la adopción de apps nativas de la nube, frente a un 11% de las entidades de servicios financieros, un 18% de las aseguradoras y un 22% de las de retail y distribución.

La mitad de las empresas en España ya están en la nube

El interés de las empresas por mejorar su agilidad (74%), incrementar su capacidad de colaboración con partners externos (70%) y ofrecer una mejor experiencia al cliente (67%) son las razones que están tirando del carro en que se mueve esta tendencia. Eso sí, conforme crezca la adopción, los CIO consideran que las TI irán ocupando un papel más preponderante en la consecución de los objetivos de negocio, como los vinculados al desarrollo de nuevos modelos de negocio (67%), mayor capacidad de adaptación (72%), mayor rapidez en la actualización de productos y servicios (71%) y la adopción de nuevas rutas al mercado (68%).

Sin embargo, a muchos CIO les resulta difícil convencer a los máximos responsables de las organizaciones de la necesidad de invertir en apps de nube nativas. Estas dificultades pueden tener su origen en la estructura organizativa, con una cultura enraizada que se opone a la misma esencia del trabajo en la nube (65%) o la falta de competencias necesarias para el desarrollo (70%), o hasta en una cuestión o carácter técnico, como las dificultades de integración con la infraestructura ya existente (62%) y el compromiso contractual que tengan con proveedores (58%).

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.