Drones

Un dron para proteger la Gran Muralla China

Se están empleando drones de última generación para llevar una inspección aérea y un estudio de la sección de la muralla de Jiankou, tomando decenas de miles de imágenes en alta resolución en zonas de difícil acceso o peligrosas para un ser humano.

La Gran Muralla China es uno de los grandes monumentos de la Humanidad, con una longitud total de 21.200 kilómetros de los que se conserva en buen estado casi un tercio del recorrido. Una auténtica soberbia de la ingeniería y la construcción defensiva que, no obstante, requiere de notorias tareas de conservación y rehabilitación.

Unas labores en las que las nuevas tecnologías tienen mucho que decir. Buen ejemplo de ello es cómo expertos de la Universidad de Wuhan están empleando drones de última generación para llevar una inspección aérea y un estudio de la sección de la muralla de Jiankou, tomando decenas de miles de imágenes en alta resolución en zonas de difícil acceso o peligrosas para un ser humano.

La sección de Jiankou en la Gran Muralla China se remonta a la dinastía Ming y, debido a sus más de 450 años de existencia, se ha visto afectada por la erosión natural y por la destrucción humana. Aunque las partes de la Muralla más populares para los turistas se han conservado y revisado con el tiempo, la sección de Jiankou (de más de 19 kilómetros) es una de las que tienen una mayor pendiente y un acceso más difícil. Debido a esto, este tramo no ha sido conservado adecuadamente durante cientos de años.

Drones: ¿Qué puedes y qué no puedes hacer con ellos?

En concreto, los profesionales están empleando un dron Intel Falcon 8+, cuyas imágenes se incorporan a un modelo 3D para ofrecer a los especialistas en conservación una réplica digital del estado actual de la Muralla. Los estudios de la Muralla se han realizado tradicionalmente de forma manual, utilizando una cinta medidora o la inspección visual por parte de personas durante varias semanas. El uso de las tecnologías digitales permite realizar estas mismas inspecciones en tan solo tres días, generando unos datos más precisos para ayudar a los expertos en conservación la elaboración de un plan de reparaciones más informado y más efectivo.

Posteriormente, los equipos emplearán la inteligencia artificial con los contenidos capturados desde el aire para analizar los tipos de reparaciones necesarias y para calcular el tiempo, el trabajo y los costes de los materiales necesarios para llevar a cabo los trabajos correspondientes.

Este proyecto se está llevando a cabo en el marco de la alianza de Intel con la Fundación China para la Conservación del Patrimonio Cultural para proteger y conservar la sección de Jiankou en la Gran Muralla China.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.