Tecnología

Dotcom y Mega, la batalla continúa

Mega tiene problemas financieros y legales según Dotcom
Escrito por Juan Carballo

La tensión entre ambas partes se ha incrementado y ahora MEGA pone en duda la credibilidad del empresario alemán por su fallido Partido de Internet.

La semana pasada Kim Dotcom, el excéntrico empresario alemán fundador del imperio Megaupload y, tras su desaparición, de la plataforma de alojamiento de archivos Mega, advirtió a los usuarios sobre la situación precaria del site. Los problemas acosan a la compañía desde dos frentes: el financiero, Dotcom asegura que MEGA está perdiendo más de un millón de dólares al mes; y el legal, el principal accionista de la empresa es, supuestamente, el “quinto criminal más buscado en China”.

La página web fue catalogada como “refugio de piratería” en el año 2014 y, a consecuencia de la presión ejercida por el Gobierno de Estados Unidos, PayPal rompió su acuerdo con Mega a principios del año pasado. Sin este servicio y sin la posibilidad de procesar los pagos de los clientes, Dotcom entiende que el desenlace fatal de la empresa es inminente y por eso recomienda a los usuarios realizar copias de seguridad de sus archivos.

MEGA niega las afirmaciones de Dotcom

El actual presidente, Stephen Hall, ha respondido a los ataques del empresario alemán asegurando que la compañía tiene “una importante financiación”. “Este año Mega ya ha aumentado su capacidad de almacenamiento con 24 petabytes adicionales para dar servicio a nuestros 40 millones de usuarios registrados y vamos a seguir esa expansión” añadió.

Respecto al conflicto con PayPal, Hall afirmó que “los usuarios son capaces de pagar las suscripciones a través de una gran variedad de métodos dependiendo de su país de residencia”. Por otra parte, la influencia del Sr. Liu se limita a una participación accionarialpero no tiene una posición de dirección y sin duda no controla Mega”.

Pero la tensión y los ataques entre ambas partes no han cesado con estas declaraciones. Este fin de semana las cosas se pusieron mucho más personales entre ambas partes y la dirección de Mega atacó duramente las ambiciones políticas de Dotcom con su Partido de Internet: “su credibilidad con el público de Nueva Zelanda está muy dañada”. Además, en otro giro argumental, desde la empresa afirman que el empresario intentó volver a invertir dinero en Mega el último año.

En diciembre del 2015 el Sr.Dotcom se postuló ante la Corte de Nueva Zelanda para aprobar un préstamo personal de 0’7 millones de dólares […]. La Corte se negó a su aprobación. Desde entonces ha estado haciendo comentarios negativos sobre Mega sin ningún fundamento” dicen los responsables de la compañía.

“Bill Liu controla la compañía”

En respuesta a estas provocaciones, Dotcom subió la presión de sus palabras: “Lo que he compartido con vosotros sobre Mega es verdad. Mega está perdiendo un millón de dólares por mes. Sin procesamiento de tarjetas de crédito no hay negocio”. “El CEO de Mega admitió que Bill Liu controla la compañía. El quinto criminal más buscado en China controla la junto y a los accionistas como marionetas”.

Se escribe un capítulo más en esta batalla cibernética que enfrenta a una de las personalidades más extravagantes de la era de Internet con la dirección de la empresa que él mismo fundó. El tiempo dirá si Dotcom está en lo cierto y si las alarmas sobre Mega están fundamentadas. Con todo, hacer copias de seguridad de los archivos es muy importante, sobre todo teniendo en cuenta el fiasco de Megaupload.

Sobre el autor de este artículo

Juan Carballo

Periodista de formación, curioso hasta la médula. Mi interés por la tecnología me viene de lejos, cuántas veces desconfiguré y arruiné aquel IBM de mi infancia buscando respuestas a la magia de la informática. Hoy sigo igual, pero esta vez mi objetivo es compartir esta pasión con vosotros y seguir aquí en la brecha.

  • Gonzalo Chumillas

    Difamaciones. Mega encripta los archivos antes de subirlos a la nube, cosa que no hace dropbox. Lo que pasa es que los gobiernos tienen la mala costumbre de querer controlar a sus ciudadanos y, como no pueden, se dedican a difamar.