Tecnología

El diseño de interacción en Latam: desafíos para el cambio

interaccionComo bien consigna el Tao, la única constante del Universo es el cambio, y la adaptación se transforma, de esta manera, en la habilidad más importante a desarrollar. Siguiendo este paradigma, el diseño como disciplina tuvo grandes mutaciones a lo largo de la historia moderna, adaptándose a las necesidades de la sociedad pero también empujando los límites de la creatividad aplicada.

marianoEste artículo es fruto de la colaboración entre Mariano A. Goren (@marianogoren) y TICbeat. Mariano A. Goren es desarrollador de negocios digitales centrados en la experiencia del usuario. Es cofundador de IxDA BA e investiga las dinámicas sociodigitales para la Universidad de Palermo. Escribe sobre estos y otros temas desde su web, negociosdigitales.cc

Uno de los cambios más importantes se dio en el momento en que las interfaces gráficas entraron en la computación. Antes del trabajo realizado por Xerox -y que inmediatamente Jobs, Wozniak y Gates reproducirían para sus propios sistemas operativos- las máquinas estaban pensadas para ser operadas sólo por expertos entrenados.

El mouse y los elementos del escritorio virtual (con sus ventanas, iconos y barras de tareas) con los que ya estamos tan familiarizados cambiaron todo: las computadoras pasaron a ser un dispositivo mucho más amigable y por lo tanto, viable comercialmente.

Cerca al año 1980, Bill Moggridge y Bill Verplank dieron un nombre específico al trabajo de diseño orientado a planear y concretar estas superficies de contacto: nacía la disciplina del Diseño de Interacción.

El diseño de interacción

El Diseño de Interacción es entendido hoy en día como una serie de procedimientos, prácticas y métodos heurísticos, orientados a definir la estructura y el comportamiento de productos y servicios con el fin de que resulten útiles a las personas.

Su alcance va mucho más allá de los dispositivos tecnológicos y abarca todo lo relacionado con la interacción entre personas y objetos. Tiene grandes puntos de contacto con otras nuevas especialidades, como la accesibilidad y la usabilidad.

El diseño urbano tiene una interesante aplicación: en Japón, para crear un parque, se genera un campo verde sobre el que se colocan los monumentos y juegos, pero no se diagraman los caminos. Simplemente se abre al público y se espera que el uso constante de las personas sea lo que marque los senderos, donde luego se pondrán las losas o piedras que servirán para andar.

Esta concepción del diseño pone el foco en tomar al usuario y sus objetivos como punto de partida, lo que es muchas veces criticado por los diseñadores tradicionales ya que reduce la creatividad en pos de la obtención de resultados medibles.

Esto es justamente su gran virtud a la hora de desarrollar software: las fallas que pueda haber en la concepción del producto son corregidas mucho antes de que se escriban las primeras líneas de código. Y por primera vez, el diseño pasa de ser algo simplemente estético a integrarse en la raíz misma de la estrategia de negocios.

Mucho por hacer en Lationamérica

Aunque esta región es considerada como un mercado privilegiado para el outsourcing de desarrollo de software, todavía esta nueva especialidad no ha llegado a las aulas de la Universidad, y apenas empieza a mostrarse en los requisitos de las empresas contratantes de personal calificado.

De  cualquier manera, si las empresas latinoamericanas deciden competir en primera liga (con Google, Apple, Amazon y Microsoft) es una cuestión de tiempo que abracen estas nuevas formas de trabajar. Mercado Libre y Despegar ya han comenzado.

La inserción, hoy en día, es lenta pero firme. Esto puede observarse en el número creciente de capítulos locales de las grandes asociaciones relacionadas, como la Asociación de Profesionales de la Usabilidad (UPA) y la Asociación de Diseño de Interacción (IxDA).

Al respecto, Mariana Salgado (diseñadora e investigadora argentina con un pasado en el Media Lab de Helsinki) habló sobre las oportunidades para el crecimiento: “Es fundamental posicionar al diseño como una disciplina académica que mucho más allá de dar forma y color a las cosas, aporte un modelo para el pensamiento. El camino puede empezar con la traducción de los textos existentes: con esto se evitaría replicar y se aportaría una base sobre la cual construir. En una comparación con el estado del arte europeo, es relativamente simple identificar lo que hace falta: grandes eventos académicos (como el que se realiza anualmente en Brasil), una carrera universitaria y un sindicato“.

El futuro

De cara a cambiar esta situación, el capítulo Buenos Aires de IxDA (con Santiago Bustelo a la cabeza) está llevando a cabo desde 2009 una tarea de evangelización sobre la especialidad, que este junio cristalizará en la primera capacitación sobre una temática relacionada tanto con el diseño como con la programación: el maquetado de software.

El curso viene a cubrir contenidos elementales sobre cómo el diseño & desarrollo web puede ser trabajado de una manera distinta, desde las trincheras, tendiendo puentes entre las dos áreas tradicionalmente separadas. Pero por supuesto, sólo es el puntapié inicial.

Según Robert Kiyosaki, el sistema educativo tarda 50 años en adaptarse a los cambios. Si esto es verdad, tenemos todavía un largo camino para recorrer.

Hasta tanto, algunos recursos para introducirse en la materia:

Sobre el autor de este artículo

Mariano A. Goren

Mariano A. Goren es desarrollador de negocios digitales centrados en la experiencia del usuario. Es cofundador y coordinador de relaciones institucionales de IxDA BA e investiga las dinámicas sociodigitales para la Universidad de Palermo.