Tecnología

Definiendo el futuro de la movilidad urbana con B4Motion

Un evento en Madrid congrega a expertos internacionales en movilidad y diseño urbano como Jonah Houston o Carlo Ratti.

A lo largo de nuestras vidas, perderemos nada menos que 72 días en atascos de tráfico. Y es que, las congestiones en las vías de acceso a ciudades como Madrid o Barcelona son -desgraciadamente- una estampa demasiado cotidiana. Por no tener en cuenta las consecuencias medioambientales de esa ingente cantidad de vehículos circulando todos los días del año por nuestras carreteras.

En este evento, Jonah Houston, responsable de transporte y movilidad en IDEO y uno de los líderes del proyecto ‘El futuro del transporte urbano en 2030’ de la ONU, explicó que “aunque sea mucho menos glamuroso, la movilidad moderna no pasa tanto por grandes y futuristas inventos, sino por optimizar y adaptar a las nuevas necesidades los sistemas y las comunicaciones que tienen las ciudades”. Houston también se rebeló contra muchas de las políticas en materia de transporte urbano que están llevando a cabo las grandes ciudades europeas: “A veces pensamos que añadir más carriles a las carreteras o introducir más autobuses en las líneas urbanas van a ayudar a reducir el tráfico. Lo único que hacen es añadir más capacidad y más autobuses a la ecuación; es decir, más vehículos a la vía“.

En ese sentido, Houston explicó que “la experiencia y los hábitos pesan mucho en los ciudadanos, por lo que no vamos a abandonar los coches hasta que tengamos una alternativa mejor”. Así, uniendo las dos ideas anteriores, el experto propone que “la congestión es un problema de exceso de oferta: tendremos más oportunidades de mejorar la movilidad urbana a través de la demanda“. Ahí es donde entran propuestas que permitan a los ciudadanos cambiar sus hábitos de transporte, como el transporte colaborativo o alternativas de consumo (Cabify, etc.) que permitan reducir el número de coches circulando al mismo tiempo en nuestras carreteras.

A su vez, Carlo Ratti, director del Senseable City Lab del MIT y miembro del ‘Agenda Council on Future Cities’ del Foro Económico Mundial, explicó que “la tecnología no deja de ser una nueva forma de hacer viejas cosas”. Un planteamiento en el que considera esencial la implantación del Internet de las Cosas para dotar de mayor eficiencia y sostenibilidad a la forma en que circulamos en los entornos urbanos.

El nacimiento de B4Motion

Esta cita en torno a la movilidad del futuro ha tenido lugar en el marco del nacimiento de B4Motion, un fondo de inversión en startups impulsada por el grupo de distribución automovilística Bergé y que cuenta con José Pacheco como managing partner. Se trata de un programa que planea invertir o crear al menos una veintena de empresas en los próximos dos años, en una apuesta por un modelo mixto (compra+innovación propia) que esperan sea la seña de identidad de esta iniciativa frente a las otras muchas que ya existen en este segmento.

Por el momento, la joya de la corona de B4Motion es Llollo, aplicación que nos permite contratar puntualmente a personas para que nos aparquen el coche cuando vamos a una reunión o al aeropuerto. Esta empresa cerró el pasado mes de julio una ronda de financiación por valor de 850.000 euros (liderada por la propia B4Motion, Stella Maris Partners, Avianta Capital y un grupo de inversores privados de España y Lationamérica), sumando un total de 1,2 millones recaudados desde que naciera el proyecto.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.