Tecnología

Decálogo para una correcta incorporación de la inteligencia artificial en la empresa

La inteligencia artificial nunca deja de aprender
Escrito por Lara Olmo

Antes de implantar un sistema de inteligencia artificial en una organización, ya sea para que gestione procesos internos o interactúe con el consumidor, es importante tener en cuenta una serie de parámetros.

El otro día repasábamos las razones por las que, de momento, la inteligencia artificial aplicada al ámbito corporativo y comercial (en forma de chatbots) aún tiene mucho camino por recorrer.

Es una tecnología que ha levantado mucha expectación, por lo que muchas empresas se han lanzado a incorporarla en su estuctura de forma más o menos evidente, en ocasiones sin hacer un análisis previo.

Dado el papel activo de la intelgencia artificial en los procesos internos de las compañías, pero también como medio para interactuar y comunicarse con sus clientes, está adquiriendo un protagonismo que, mal gestionado, puede acarrear problemas a futuro que no se darían con la intervención humana.

A veces son detalles los que se descuidan, como por ejemplo que la voz, si se trata de un asistente inteligente, no encaje con la personalidad de la marca (masculina o femenina), unos estándares deficitarios en el servicio de soporte o atención al cliente, o no tener en cuenta a todos los perfiles de usuarios.

Dado el papel protagonista que está adquiriendo la inteligencia artificial en las empresas, es necesario respetar una serie de parámetros antes de su implementación. Desde Sage han elaborado una especie de decálogo o código ético que toda corporación debe respetar antes de desarrollar su propio sistema de IA:

  • La inteligencia artificial debe reflejar la diversidad de los usuarios a los que sirve: si automatizamos el servicio de atención al cliente, esto no puede significar que se estandarice y esa el mismo para todos. La tecnología y su programación deberán ser lo bastante complejas para que interactúe de forma personalizada con cada usuario, y no se sientan menospreciados o ninguneados.
  • La inteligencia artificial debe rendir cuentas igual que un humano. Tras varias interacciones con el usuario, la IA lo conoce mejor y debe actuar en consecuencia, responsabilizándose de sus acciones y decisiones, como haría un empleado de carne y hueso.

El empleo que, a día de hoy, ya han destruido los robots

  • Recompensa a la inteligencia artificial por sus progresos. Para que la IA mejore su servicio, tiene que escuchar y recoger más datos. Las medidas de aprendizaje y refuerzo deben construirse no sólo basándose en lo que la IA o los robots hacen para lograr un resultado, sino en cómo se alinean con los valores humanos para lograr ese resultado concreto.
  • La inteligencia artificial debe garantizar la igualdad de condiciones. El desarrollo de sistemas con IA se hará pensado en el acceso y el servicio a todos los usuarios, incluyendo aquellos con limitaciones físicas o de otro tipo.
  • La inteligencia artificial sustituirá puestos de trabajo, pero también creará nuevos empleos. Si no queremos que la incursión de la IA en nuestra empresa suponga el despido de personal, hay que formar a los trabajadores para que adquieran otras habilidades que serán útiles en la convivencia con esta tecnología en el ámbito laboral.

 

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.