Tecnología

Dan vida al mayor supercomputador del mundo basado en ARM

La Administración Nacional de Seguridad Nuclear de Estados Unidos dispondrá del mayor supercomputador basado en ARM del mundo, con 145.000 núcleos. Sin embargo, la diferencia de potencia frente a las arquitecturas x86 parece insalvable: este equipo apenas ocuparía la 60ª posición en el ranking mundial de supercomputadores.

Por supercomputador entendemos aquellas redes de equipos unidos entre sí para aumentar su rendimiento y poder realizar más de 1.000 billones de operaciones por segundo. Existen muchos en el mundo (“Los 10 mayores supercomputadores del mundo”), incluyendo algunos icónicos en España como el ‘Mare Nostrum’ del Barcelona Supercomputing Center, pero hasta ahora ninguno de los grandes centros había basado toda su infraestructura en arquitecturas ARM (Advanced RISC Machine).

Esta tecnología, más barata y más eficiente energéticamente que las arquitecturas tradicionales (x86) pero notablemente más lenta, no había sido hasta ahora aprovechada suficientemente en entornos de alto rendimiento. No en vano, los procesadores ARM encontraron su gran nicho de negocio en dispositivos como los smartphones, donde la batería es un limitante claro y en los que el rendimiento no reviste extraordinaria complejidad.

Hasta hoy, que el sueño se ha convertido en realidad. Los Sandia National Laboratories, del Departamento de Energía de Estados Unidos, acaban de poner en funcionamiento el mayor supercomputador ARM del mundo. La nueva bestia se llama ‘Astra’ y será usada principalmente por la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) para ejecutar cargas de trabajo avanzadas de simulación y modelaje en temas como seguridad nacional, energía y ciencia.

Hokusai Great Wave: entramos en uno de los mayores supercomputadores de Japón

El sistema está basado en el procesador Cavium ThunderX2 ARM. A su vez, Astra está compuesto por más de 145.000 núcleos en 2.592 servidores de doble procesador con una mayor densidad, de hasta cuatro nodos de cómputo en un factor de forma de 2U.

Según HPE, encargada del despliegue, el nuevo supercomputador puede prestar más de 2,3 petaflops pico teóricos de rendimiento, un 33% mejor rendimiento de memoria (gracias a los ocho canales de memoria del procesador) y ofrecer una mayor densidad del sistema. Sin embargo, pese a toda la publicidad que puede suscitar este anuncio, esta potencia ‘apenas’ coloca este supercomputador en torno a la posición 60 del ranking mundial Top500 en el que figuran los mayores centros de supercomputación del planeta.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.