Tecnología

Cultura maker: 5 claves para comprender el DIY tecnológico

Cultura maker: 5 claves para comprender el DIY tecnológico
Escrito por Autor Invitado

Lanzarse, compartir, intercambiar y colaborar son algunos de los verbos que todo ‘maker’ debe tener presentes en su vocabulario.

La tecnología creativa y basada en el DIY o Do It Yourself (hazlo tú mismo) se está convirtiendo en mucho más que una tendencia: estamos ante un fenómeno de tal envergadura que hay teóricos como el periodista de Wired Chris Anderson que auguran que la cultura maker es la base de una nueva Revolución Industrial. Su tesis es sencilla: gracias a la revolución digital y al acceso a herramientas que hasta hace poco eran imposibles para el ciudadano medio debido a sus altos costos, los emprendedores e inventores ya no están a merced de grandes compañías para producir sus ideas. La cultura maker, así pues, podría resumirse en una sola sentencia: si puedes pensarlo, puedes hacerlo.

El término maker se lo debemos a Dale Dougherty, quien en 2005 decidió que había llegado el momento de que los proyectos tecnológicos sobre los que se escribía en la revista que dirigía, llamada Make, llegaran a un público más amplio. Pero en general, si hay que definir el concepto maker habría que indicar que hablamos de creadores que utilizan herramientas de la industria tecnológica para revolucionar la forma en que se hacen los objetos, es decir, crean cosas tangibles usando las nuevas tecnologías. Ropa inteligente, internet de las cosas u objetos para jugar. Y, en la gran mayoría de ocasiones, estos inventores se benefician de la creatividad de otras personas gracias a que muchos de los nuevos diseños se comparten a través de internet. Filosofía de colaboración abierta y en red. Para comprender aún más el fenómeno de la cultura maker, a continuación cinco claves sobre el fenómeno del DIY tecnológico.

1-HAZLO TÚ MISMO

El gran precepto de la cultura maker es la fabricación de cosas a través de la tecnología sin que sea necesario acudir a profesionales especializados para cada una de las tareas que integran un proyecto. Es decir: deja de dar vueltas a esa idea que tienes, toma la iniciativa y hazlo tú mismo -do it yourself, en lengua inglesa-. No saber no ha de verse nunca como un problema, porque la cultura maker hace verdadero hincapié en la idea de aprender a través de la experiencia. Y si uno no puede solo, siempre puede acudir a los demás, pero, ojo, pensando en el trabajo en equipo, la obtención y producción de conocimiento en comunidad y la promoción de la colaboración. Los pasos son sencillos: pasar del ‘pensar’ al ‘hacer’ y unirse a otros para crear.

2-COMPARTE, DISTRIBUYE, MODIFICA

Cultura maker: 5 claves para comprender el DIY tecnológico

Otra de las características que define la cultura maker es la importancia de la colaboración, distribución y difusión del conocimiento. En efecto, el hazlo tú mismo es la piedra de toque el movimiento, pero igual de relevante es la idea de comunidad, siempre presente y dispuesta a ayudar. Innovación tecnológica a través del conocimiento en abierto, para que todos los usuarios tengan la posibilidad de fabricar objetos o productos, hacer realidad sus ideas sin tener que invertir grandes cantidades. Los makers hacen y comparten lo que crean. Pero no se trata de compartir lo que ya se ha hecho, sino de construir conocimiento en comunidad a través de la intervención y la modificación. ¿Puntos de partida? The Maker Effect Foundation, Quirky o Zona Maker.

3- EL INTERCAMBIO DE CONOCIMIENTO COMO HERRAMIENTA EDUCATIVA

Cultura maker: 5 claves para comprender el DIY tecnológicoLa cultura maker impulsa nuevas herramientas educativas accesibles para cualquier usuario a través de Internet, ya sea en foros de intercambio de conocimiento o en comunidades creadas ad hoc como el foro de Arduino, la plataforma Instructables o Adafruit. Diseño de aplicaciones, programación, ingeniería básica… Todo tipo de conocimiento sobre las distintas fases de la creación tecnológica están al alcance porque ponerlas a disposición de otros para que puedan usarlas forma parte del proceso. Además, el trabajo en comunidad y el intercambio de conocimiento ha conseguido que a día de hoy se hayan creado otras tantas iniciativas de software libre que asimismo suponen un trampolín para nuevos proyectos en curso.

4- NUEVOS MODELOS DE TRABAJO Y ESPACIOS DE TRABAJO COLABORATIVOS

El movimiento maker no solo incluye la fabricación y uso de nuevas tecnologías creativas, sino que también desarrolla nuevos espacios de encuentro y trabajo donde se fabrican la tecnología del futuro, y que favorece, asimismo, la transferencia de conocimiento desde la base de la pirámide. Fablabs, Makerspaces, Techshops… son solo algunos nombres de un ecosistema en red que además genera nuevos modelos de trabajos que no existían hasta el momento. Hablamos de tecnólogos creativos, diseñadores de interacción, emprendedores de una startup de hardware, fabricantes o distribuidores de impresoras 3D, experto educativos, pilotos de drones y muchos más.

5- MAKER FAIRES COMO PUNTO DE ENCUENTRO

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Los makers también se reúnen más allá de espacios de coworking, hackspaces o el mundo online. Las Maker Faire son los mayores eventos de makers del mundo, propulsados por Dale Dougherty, de O’Reilly Media, quien desde la revista Make en 2005 organizaba en Estados Unidos las primeras Maker Faires, para dar una mayor visibilidad a quienes estaban ya trabajando en este movimiento. Estas ferias son lugares de encuentro de la comunidad maker, que conecta arte, diseño y tecnología bajo un formato lúdico que no olvida, sin embargo, la investigación. En España, la primera feria maker a gran escala tendrá lugar en Bilbao entre el 20 y el 22 de noviembre y supone una inmejorable oportunidad para descubrir de cerca en qué consiste la cultura maker y las posibilidades que ofrece para todo aquel que tenga una idea y quiera pasar a la acción.

Foto: Amanda Hawkins (cc)

theappdateEste artículo es un contenido de The App Date, plataforma de recomendación de apps en español.

 

 

 

 

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