Tecnología

¿Cuánto contamina un centro de datos?

Zuckerberg muestra el interior centro de datos Facebook en Suecia

Repasamos las principales cifras de consumo energético y contaminación relacionadas con los centros de datos, corazón y cerebro de Internet y todos los servicios digitales.

Cuando pensamos en contaminación solemos traer a la mente imágenes como las del tubo de escape de un coche, fábricas con chimeneas expulsando un preocupante humo negro, centrales eléctricas o aviones surcando los cielos cargados de combustible. Sin embargo, muchos de nosotros quizás no seamos conscientes del enorme impacto que las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones tiene en la sostenibilidad y el medio ambiente que nos rodea.

No en vano, y pese a que el consumidor sólo vea el servicio final en la pantalla de su dispositivo, lo cierto es que por detrás existe una industria con unos niveles de exigencia energética muy altos, lo cual a su vez redunda en emisiones nefastas a la atmósfera para poder mantener la Red de Red plenamente operativa. Según la consultora McKensey, el mercado TIC en su conjunto produce en torno al 2% de todas las emisiones de CO2 en el mundo, una cifra similar a la que representa la industria de la aviación. Y, lo que es peor: se espera que este porcentaje crezca hasta el 3-4% en 2020, cuando el sector TIC más que duplicará las emisiones de dióxido de carbono de países como Reino Unido.

Si  siguen pensando que este porcentaje es muy pequeño, podemos poner más ejemplos y comparativas. Para The Guardian, el sector TIC produce unas 300 millones de toneladas de CO2 al año, el equivalente a todas las emitidas por Turquía y Polonia juntas. El CEET australiano dispara esta cifra hasta las 830 millones de toneladas. Además, de acuerdo al New York Times y como recoge el CCLab, la industria tecnológica consume unos 30.000 millones de megavatios cada curso.

¿Cómo se refrigera un centro de datos?

Y dentro de toda esta vorágine, los centros de datos son los mayores responsables tanto del consumo eléctrico como de las emisiones contaminantes a la atmósfera. En concreto, una cuarta parte de todo el impacto medioambiental asociado a la industria TIC se debe a las emisiones causadas por los CPD que usan todos los operadores digitales para procesar, almacenar y distribuir sus servicios a todo el planeta, según Gartner.

La energía que alimenta los centros de datos

Tan sólo en Estados Unidos, los centros de datos consumen unos 70.000 millones de kilovatios/hora, el 1,8% del total del país. Así lo afirma un estudio del Laboratorio Nacional del Departamento de Energía de Lawrence Berkeley con unas cifras en consonancia con lo que hemos visto anteriormente pero que arrojan una evolución algo preocupante: la demanda de electricidad de los CPD creció casi un 25% entre 2005 y 2010, si bien los experto esperan que ese ritmo decaiga notablemente en los próximos cursos gracias a la nube y los nuevos sistemas de refrigeración y consolidación de sistemas.

centro datos neutral

De hecho, hemos de recordar que toda esa electricidad no va destinada a la operativa propiamente dicha de los servidores, sino a la refrigeración y mantenimiento de todos los equipos, estén funcionando o no. De hecho, un estudio de McKinsey&Company reflejó hace unos años que apenas un 6% o 12% de todo el consumo energético de los CPD iba destinado a realizar cálculos o procesos de algún tipo.

“Los centros de datos son los responsables de entre un 1,1 y un 1,5% del uso global de energía (comparado con el transporte, que ocupa el 25%), y los centros de Google representan menos del 1% de esa cifra. Cien búsquedas en Google producen 20 gramos de dióxido de carbono, y usar Gmail durante un año genera 1,2 kg por usuario“, afirman desde el popular buscador en distintos artículos. A pesar de ello, los centros de Google, Facebook o Apple son sólo algunos de los que más exigencia energética tienen y, también por ello, son los más innovadores a la hora de reducir su exigencia eléctrica. Sin ir más lejos, en el aspecto de la refrigeración, Facebook está apostando por localizaciones extremas donde poder refrigerar con agua fría procedente del mar o la nieve sus servidores, mientras que Google ha explorado incluso la posibilidad de construir centros de datos flotantes en el mar. Microsoft, a su vez, está llevando sus CPD directamente al fondo marino.

¿Y cómo se traduce toda este gasto eléctrico en contaminación? Aunque la mayoría de estos centros de datos tienden a alimentarse (e incluso contar con sus propias instalaciones) de energías limpias, lo cierto es que gran parte de la electricidad que consumen sigue procediendo de fuentes muy contaminantes. Un informe de hace un par de años, el ‘How Clean is Your Cloud?’ demostró, en ese sentido, que el 55,1% de la energía usada por Apple para sus CPD procede de centrales de carbón, frente al 49,7% de IBM un o el 39,4% de Facebook.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.