Cuando se trata de ebooks las mujeres se animan a descargar sin licencia

ebook piratearExisten más del doble de mujeres de más de 35 años que piratean ebooks frente a las que hacen lo propio con la música. La piratería no es un hecho ajeno al sector de los libros electrónicos. Un estudio de la firma británica Wiggin revela que un 29% de quienes poseen un ebook se descargan contenido de forma ilegal.

El estudio anual Digital Entertainment Survey, elaborado por la firma británica Wiggin, arroja algunos datos interesantes sobre el campo de la lectura digital. Según la información recogida existe un 29% de usuarios de libros electrónicos que piratean contenido. Este porcentaje aumenta cuando las estadísticas se refieren a las tabletas. En ellas hay un 36% de usuarios que descargan contenido ilegal. La cuarta parte de toda esta gente planea seguir haciéndolo.

Al segmentar por edades los datos, el estudio de Wiggin revela que entre las mujeres mayores de 35 años obtener libros electrónicos pirateados es más común que hacerlo con canciones. Una de cada ocho se descarga ilegalmente ebooks mientras que sólo una de cada veinte admite haber adquirido música por estos medios.

Existen algunas razones para la piratería en los ebooks. El precio es uno de los factores que más echan hacia atrás a los usuarios, siendo en ocasiones prácticamente el mismo que el de los libros en papel. El catálogo reducido de títulos también lleva a los consumidores a buscar alternativas.

¿Son el nuevo Napster los ebooks?

Los datos de piratería en los ebooks son reveladores de una tendencia. Si la descarga ilegal de libros digitales se hace cada vez más popular podría ocurrir un fenómeno parecido a lo que sucedió en su momento con la música, cuando Napster revolucionó la industria.

Desde The High Low se sugiere que estas estadísticas hace de los ebooks “el nuevo Napster”, ya que estos libros son igual de populares que el formato mp3 hace 15 años. Aunque existe una diferencia. Con el programa de música había un sitio claro para que la gente pudiera descargarse canciones, pero ahora esto no está centralizado, con lo que una demanda no podría centrarse en una sola entidad.

Aún queda la pregunta de si con el aumento de la venta de tabletas y ebooks seguirá incrementándose el número de descargas ilegales de libros electrónicos. Y ante esto, ¿qué postura van a tomar las editoriales?

Etiquetas ,

Contenidos Relacionados

Top