Tecnología

El coste energético del parque de impresión

Redactando este post, me estoy dando cuenta de los problemas de pérdida de energía que tenemos en las viviendas y que nos ocasiona un derroche de dinero importante año tras año., siendo este tema un asunto de plena actualidad debido a los recientes acontecimientos en Japón.

Creo que ahora somos más conscientes que hace unos años cuando compramos un electrodoméstico. Prestamos especial atención al consumo energético que tiene, por ejemplo, un frigorífico o una lavadora pero no lo hacemos con otros equipos como podría ser un televisor.

Antonio Ramírez cuenta con una experiencia de más de 20 años en la industria IT y Ofimática. Actualmente ocupa el puesto de Product Marketing Manager de Konica Minolta en España. Dispone experiencia en varios proyectos internacionales y junto a su equipo actual está desarrollando nuevos mercados y productos en el ámbito de los servicios documentales y software de valor añadido. Más información en http://es.linkedin.com/in/antonioramirez.

Este caso es el mismo desde el punto de vista profesional. Muchas empresas cuando compran una impresora o un fax no se fijan ni comparan el consumo energético que tienen estos dispositivos. Se fijan más en el coste del equipo o en el consumo de tinta o de tóner que puede generar durante su vida útil. La energía que puede consumir es otro parámetro a tener en cuenta ya que puede significar una cantidad importante de dinero. El coste de propiedad total del equipo durante su vida útil puede cambiar drásticamente si se tiene en cuenta en el cálculo este pequeño pero muy significante detalle.

Durante los estudios de consultoría que he realizado a lo largo de mi vida profesional he descubierto auténticos agujeros de dinero originados por tener en nuestro parque de impresión equipos obsoletos y cuyo consumo energético era muy elevado.  En dichos estudios he podido demostrar que asesorando adecuadamente al cliente, se puede lograr un ahorro energético que puede llegar hasta el 78%.

Para comprar coherentemente lo mejor es fijarse si el dispositivo que va a comprar dispone de la etiqueta medioambiental Energy Star. Si dispone de dicha etiqueta, se garantiza que los valores de consumo energético se encuentran dentro de la media. Evidentemente, es posible encontrar equipos que consuman menos que otros dentro de la misma gama de productos y que estén certificados por Energy Star. Para poder comparar, hay que buscar además el valor TEC (consumo típico de energía semanal).

Muchos equipos se caracterizan por estar certificados con la etiqueta medioambiental Energy Star, lo que indica que el fabricante se preocupa especialmente por el desarrollo de sus equipos para que consuman menos energía, requieran poco mantenimiento y que estén fabricados con materiales reciclados.

En la actualidad, el optar por estos productos respetuosos con el medioambiente por el ahorro de energía supone, por un lado un importante ahorro en el coste de la factura eléctrica, y por el otro lado contribuir a la reducción del consumo total de energía tal y como solicitan actualmente diversos organismos internacionales.

Sobre el autor de este artículo

Antonio Ramírez

Antonio Ramírez cuenta con una experiencia de más de 20 años en la industria IT y Ofimática. Actualmente ocupa el puesto de Product Marketing Manager de Konica Minolta en España. Dispone experiencia en varios proyectos internacionales y junto a su equipo actual está desarrollando nuevos mercados y productos en el ámbito de los servicios documentales y software de valor añadido.