Tecnología

Con este sistema chino nadie cruzará con el semáforo en rojo

audi semaforos
Escrito por David Hernández

Unos bolardos de color chillón expulsarán agua pulverizada y tomarán una instantánea a cada peatón que intente cruzar con el semáforo en rojo en algunas zonas.

Un nuevo invento chino puedes verlo en algunos de los pasos de peatones más famosos de la ciudad de Daye, donde cada persona que intente cruzar un semáforo en rojo será mojada por unos curiosos bolardos de color amarillo, que también tienen la capacidad de ficharte.

Si en China gracias al reconocimiento facial son capaces de localizar un delincuente dentro de un estadio deportivoahora también son capaces de ficharte si intentas pasar un semáforo en rojo. Y es que ahora cruzar con el semáforo en rojo en China será imposible sin llevarte una multa, gracias a unos bolardos de color amarillo con reconocimiento facial que han sido instalados en las principales pasos de peatones en Daye, en la provincia de Hubei.

Cuando alguna de las personas se acerca demasiado a estos bolardos, éstos expulsarán un chorro de agua pulverizada para que se alejen de la carretera, además de avisarles mediante un sistema de voz cuando pueden pasar.

Pero no queda ahí la cosa, dado que si haces caso omiso a sus advertencias tomarán una instantánea de la persona para emitírsela a las autoridades que podrían enviarte una multa, además de mostrar tu cara en las pantallas grandes de la ciudad.

Por qué China usa IA en la granja de cucarachas más grande del mundo

De esta manera se van a intentar reducir los accidentes de tráfico en China, una de las principales causas de muerte en aquel país. Las autoridades en Daye (Hubei) se han gastado más de 150.000 € en la instalación de este sistema que esperan distribuir a lo largo de toda la ciudad.

Sobre el autor de este artículo

David Hernández

Periodista, comunicador y escritor. La tecnología es mi pasión y mi perdición. Redactor de Computerhoy.com y TicBeat.com, firmo también en publicaciones de videojuegos e igualmente me atrevo con los libros. Eso sí, todo junto pero no agitado.