Tecnología

Comprar instancias reservadas en Amazon Web Services: cinco errores a evitar

En el mercado se habla de ahorros de entre el 30% y el 70% en costes al contratar una instancia reservada frente a las instancias bajo demanda en Amazon Web Services. Pero eso sólo es si contamos con una estrategia adecuada, tal y como detallamos a continuación.

A la hora de migrar nuestros datos y procesos operativos a la nube, los responsables de sistemas han de tomar muchas decisiones: si movemos nuestras aplicaciones o las infraestructuras que las sustentan, si apostamos por un entorno cloud público o por modalidades privadas e híbridas. Y, por supuesto, con qué proveedor vamos a dar el salto a la nube.

En el caso de las plataformas e infraestructuras como servicio, Amazon Web Services se erige como el rey absoluto del mercado en estos momentos, por encima de rivales como Google Cloud, Microsoft Azure, IBM Cloud u Oracle.

Pero esta elección tampoco será la última que deberemos tomar, ya que dentro de los servicios ofertados por AWS nos encontramos con dos modalidades de entrega principales que difieren principalmente en su forma de facturación: las instancias bajo demanda (que funciona como un coste por uso) y las instancias reservadas.

Comparativa de precios en la nube: Amazon Web Services VS Azure VS Google Cloud

A favor de la primera juega su flexibilidad y su menor gasto en usos puntuales (asumir una carga de trabajo en un momento concreto o una aplicación con un tiempo de vida limitado), mientras que la segunda se antoja como la fórmula idónea para ahorrar dinero. De hecho, en el mercado se habla de ahorros de entre el 30% y el 70% en costes de tener EC2, RDS, Elasticache, Elasticsearch o Redshift en una instancia reservada frente a los costes por uso tradicionales.

Esta enorme diferencia económica ha motivado que muchas empresas apuesten con fuerza por las instancias reservadas de AWS como opción por defecto… pero no todas ellas consiguen ahorrar. Incluso algunas de ellas acaban gastando más dinero por la falta de una estrategia coherente para explotar estos recursos. Y, normalmente, los errores que suelen cometer pueden resumirse en estos cinco puntos:

1. Limitarnos a usar las instancias reservadas para EC2

Si bien EC2 es el caso de uso más común para las instancias reservadas de Amazon Web Services, también hay otros cuatro servicios que deberíamos tener en cuenta en nuestra estrategia cloud: RDS, Elasticache, Elasticsearch y Redshift. Los usuarios a menudo pasan por alto las oportunidades de ahorro que las instancias reservadas ofrecen en estas lides.

2. No centrarnos en los servidores con instancias reservadas

Dentro de Amazon Web Services, no todos los tipos de servidor cuentan con la opción de instancia reservada. Al centrarse en los tipos de servidores para los que sí tenemos reservas y algunos otros cambios simples, las empresas pueden desbloquear ahorros adicionales que se escaparían a simple vista.

3. La actitud estática

Las instancias reservadas de Amazon solo son tan efectivas como su coincidencia con su entorno, recuerdan en B2C. Así pues, su uso cambiará según los diferentes tipos de recursos, y los servicios pueden tener el tamaño correcto o adaptarse a las nuevas exigencias. Sin ir más lejos,los entornos de desarrollo entrarán y saldrán a medida que el equipo comience y termine de probar nuevas funciones. Por todo ello, es esencial monitorizar continuamente el entorno para asegurarnos de que estamos eliminando cualquier gasto inútil.

4. No prestar atención a los cambios de precios de AWS

Amazon Web Services cambia constantemente su política de precios y debemos estar atentos a ello para poder ahorrar al máximo: ya sea convirtiendo instancias reservadas en las modalidades más económicas, aprovechando alguna oferta especial o, simplemente, comparando las distintas alternativas que se ofrecen.

5. Asumir que todos los pagos por adelantado generan ahorros iguales

Las instancias reservadas de Amazon ofrecen opciones de pago por adelantado parcial y total, que tienen el potencial de ahorrar todavía más, pero eso no nos garantiza que siempre consigamos el mismo efecto, ya que este ahorro dependerá mucho del tipo de servicio del que estemos hablando. Debemos analizar con una estrategia clara cuáles son las combinaciones de instancias reservadas que son mejores para nosotros.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.