Tecnología

Cómo jugar a Blastar, el juego creado por Elon Musk con sólo 12 años

blastar elon musk
Escrito por Eduardo Álvarez

Blastar es el nombre del videojuego que Elon Musk creó con sólo 12 años. Ha permanecido oculto, hasta ahora. Ya lo puedes jugar en cualquier navegador.

Elon Musk es un empresario bastante heterodoxo, con algunas iniciativas ciertamente curiosas y otras consideradas inútiles. Eso no quita que tenga madera de genio, como demostró creando su primer videojuego a la edad de 12 años y con un libro de programación como única ayuda.

Dicho juego recibió el nombre de Blastar, y se ha mantenido oculto hasta ahora. Gracias a un ingeniero de SpaceX, ya puedes jugar al juego creado por Elon Musk cuando era un niño en tu navegador. Tomas Lloret ha adaptado dicho videojuego a HTML5 para que sea compatible con los programas modernos.

Blaster sigue una mecánica extremadamente sencilla que seguramente te sea familiar. Se parece y mucho al Space Invaders, aunque con una jugabilidad mucho más limitada. No es gran cosa pero no está mal para haber sido creado por un crío en apenas unas semanas.

El atributo clave para el éxito que compartían Bill Gates, Elon Musk y Steve Jobs

No está mal, y el propio Musk lo reconoce, aunque declara que “es mejor que Flappy Bird”. Desde entonces no mostró demasiado interés en dedicarse al mundo del videojuego, sino a otros sectores como las finanzas, de ahí que sea uno de los fundadores de Paypal.

La resurección y reedición de esta juego ha sido posible porque Musk lo publicó en una revista de la época, en 1983. Recibió 500 dólares a cambio, toda una fortuna que sin duda sirvió para que se hiciera una idea de lo que es posible con ingenio y capacidad.

Actualmente Musk es CEO de varias compañías millonarias, empezando por Tesla y SpaceX y terminando por The Boring Company, con la que quiere llenar de túneles las ciudades. Varias de sus propuestas son todo un éxito, mientras que otras han sido muy criticadas por innecesarias y poco innovadoras, como la de construir un autobús por túneles.

Sobre el autor de este artículo

Eduardo Álvarez