Tecnología

¿Cómo ha cambiado la tecnología nuestra forma de comer, dentro y fuera de casa?

comida mediterranea

Internet ha impactado directamente en la forma en que compramos alimentación, pedidos comida a domicilio o reservamos un restaurante para salir a cenar.

Si alguien echara un ojo a la forma en que comemos hoy en día respecto a cómo lo hacíamos hace apenas una década, el asombro puede alcanzar dimensiones épicas. Y es que, en solo diez años, hemos pasado de comprar en el ultramarinos de la esquina o el supermercado del barrio a hacer la compra online a través de empresas que antaño ni existían. Igualmente, hemos pasado de llamar por teléfono -e incluso acercarnos a pie- al restaurante para reservar mesa para una cena romántica a hacerlo por Internet y aprovecharnos de todo un nuevo modelo de recomendaciones y ofertas en la Red.

Pero, ¿cómo es este nuevo consumidor online de alimentación, comida a domicilio y reservas en Internet? Un nuevo estudio de IPSOS y el ISDI trata de arrojar algo de luz sobre el tema, al mostrarnos detalles clave sobre los patrones de uso de cada uno de estos segmentos de negocio en la era digital.

Cesta de la compra

Así pues, en cuanto a la compra de alimentación online se refiere, vemos como prevalece una mayoría femenina, con un ticket medio que se eleva a 81,8 euros y, sorprendentemente, con una frecuencia muy baja de pedidos: un 75% compra, al menos, una vez al mes, el 25% quincenalmente y apenas un 14% lo hace cada semana. Aunque dominan envasados (88% de los consumidores los piden), bebidas (82%) y lácteos (64%), los productos perecederos como fruta y verdura y carne y pescado no están ya tan alejados de la lista de compra habitual con porcentajes del 44% y 37% respectivamente.

Por tipo de compañía, la compra se realiza de forma mayoritaria en las propias webs de los super e hiper (77%), si bien muy destacable que los hombres eligen portales como Amazon o Glovo, mientras que los heavy users gestionan su lista de la compra de forma más diversificada entre ecommerce de delicatessen, portales como Tu Despensa, tiendas ecológicas e, incluso, adquieren kits a medida para elaborar determinados platos.

Para estos usuarios habituados al comercio electrónico, el canal online copa ya el 38% de las compras de alimentación frente al 62% que se realiza en persona. El método de pago mayoritario es la tarjeta de crédito o débito (87%) aunque el elevado uso de sistemas como Paypal (47%) lleva a concluir que entre los consumidores más avezados este tipo de soluciones tiene muchos adeptos. El tiempo medio para recibir el pedido es de 1,7 días y en un 77% de los casos no existe ninguna incidencia al respecto.

Comida a domicilio

El informe también explora el fenómeno social de la comida a domicilio y el impacto que ha tenido el paso de la llamada al restaurante chino del barrio a plataformas online como Just Eat. En ese sentido, IPSOS destaca que el usuario de este tipo de servicios es más activo y dominante: algunos de ellos hacen pedidos todos los días o, al menos, dos veces por semana. Asimismo, el ticket medio es elevado, 22 euros, donde es habitual la suma de bebidas, postres y alguna vianda inesperada (83%). No en vano, tres de cada cuatro personas terminan consumiendo más de lo que tenía pensado a la hora de hacer el pedido.

El tipo de cocina (44%) y el precio (24%) son las principales motivaciones a la hora de elegir; mientras que el tiempo de entrega del pedido no tiene una relevancia decisiva (10%) en la compra. Por otro lado, entre las fuentes de información de los usuarios de comida a domicilio domina claramente Internet (74%), frente al 54% de la recomendación directa. Eso sí, el clásico buzoneo mantiene su eficacia para un 49% de los ciudadanos mientras que las redes sociales inciden en los más jóvenes; mientas que La publicidad mantiene su influencia como detonante del consumo: un 68% de los usuarios afirma haber realizado pedidos tras ver un anuncio.

Reserva de restaurantes

Pero como no todos somos caseros en estos de disfrutar de una buena comida sin mancharnos las manos (ni la encimera), el estudio se expande para entender mejor nuestras costumbres a la hora de reservar restaurantes. En ese sentido, y aunque todavía no llega al nivel del teléfono para la reserva (70%), el canal online cada vez mayor influencia por la interactuación que permite y la libertad de horarios y uso.

Así pues, el usuario tipo que reserva restaurantes en Internet suele ser mujer, con un gasto medio de 42 euros y con diferencias notables por edad en cuanto a la frecuencia con la que salen a comer o cenar fuera de casa: los españoles del tramo de edad mayor son los que gastan un poco más, pero también mantienen una frecuencia de salidas menor: de entre una y dos bimestrales frente a una mayoría del 61% que va, al menos, una vez a la semana.

Un dato muy curioso que desvela el estudio es que un 70% de las reservas online se producen sobre menú cerrado y un 14% de los usuarios incluso paga por adelantado. El dispositivo dominante para la reserva es el móvil para la mitad de ellos, seguido de cerca por el ordenador (44%). Las gestiones se suelen realizar, básicamente, desde casa (65%).

Por último, el porcentaje de ciudadanos que decide compartir públicamente su valoración sobre los establecimientos que visita es muy elevado (un 49% del total), principalmente en agregadores como Tripadvisor (el 64%), redes sociales (el 47%) y en las webs de reservas (35%).

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.