Tecnología

Cómo está cambiando la forma de trabajar Internet de los objetos

internet de los objetos trabajoHace varios años, antes de que la red estuviese en todas partes como ahora, Wal-Mart se presentó como ejemplo avanzado de un tiempo en el que los objetos se comunicarían entre sí de forma inmediata, es decir, lo que ahora se conoce como Internet de los Objetos. Su plan, marcar sus productos con códigos RFID para optimizar mejor la cadena de suministros. Su barrera, que esa tecnología no permite ser programada para intercambiar datos, es solo de lectura. Ahora todo ha cambiado.

APIs, dispositivos móviles y contexto geoespacial

Los avances de los últimos años han permitido que emerjan una herramientas que los cambian todo, las APIs (Interfaz de Programación de Aplicaciones por sus siglas en inglés). Son tan populares que no hay servicio que contenga las suyas. En el directorio Programmable Web se pueden encontrar unas 3.000.

Las APIs se utilizan para todo tipo de conexiones: Web apps, servicios de cloud computing, aparatos y, cada vez más, objetos inanimados. Gracias a ellas se está logrando crear un mundo programable. Se puede programar un puente, la puerta de una casa o el carrito para el equipaje del aeropuerto. Las APIs son la puerta de acceso que unos programadores crean para simplificar el trabajo del resto.

Y ahora, con los dispositivos móviles, es posible disponer de la información que envían los objetos a tiempo real y de un contexto geoespacial para encontrar inteligencia en los datos colectivos.

Internet de los Objetos solo es práctico cuando existe una cantidad crítica de aparatos y una infraestructura cloud. Y son precisamente esos dos los mercados que más están creciendo en los últimos dos años. Lo que aún está menos desarrollado es la tecnología capaz de ofrecer el contexto geoespacial que permita saber dónde está localizado el objeto, ya que la precisión no es total.

Implicaciones en el trabajo diario

La unión de todos es factores tiene implicaciones en el día y día y, por tanto, está cambiando la forma de trabajar gracias a Internet de los Objetos. Los datos que ofrece – interconectados, ubicados en el espacio y a tiempo real -, permiten adaptar los esquemas de organización en busca de una mayor eficiencia y rentabilidad.

Por ejemplo, un ayuntamiento no tiene capacidad para cambiar las carreteras y los puentes que van envejeciendo a la vez. Sin embargo, puede colocar sensores que transmitan la información sobre su estado para que sea analizada en tiempo real. Este análisis dirá a los gestores de la red de transporte en qué puntos hay problemas y qué necesidades materiales de gasto implica, de modo que puedan emplearse únicamente los recursos necesarios en cada momento.

Además, el equipo de control y reparación de las carreras puede ser distribuido en toda la red apoyándose en lectores de datos para conocer tanto los lugares con incidencias como los puntos débiles, potencialmente peligrosos. De esa manera es más fácil distribuir a los trabajadores y las reparaciones llegarán más rápido. Los gestores pueden tener una vista granular de la situación que hasta el momento no ha sido posible.

Esta forma de trabajar apoyada en Internet de los Objetos da lugar, además, a un aumento de la automatización en una escala jamás vista. Un grado de automatización cada vez más necesario a medida que todos estos datos se van integrando en cada uno de los aspectos materiales de la sociedad.

Imagen Gerard79

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