Tecnología

Cómo ahorrar energía y dinero gracias a la domótica

Domotica, ahorrar luz
Escrito por Autor Invitado

Al alcance de cualquier bolsillo, los sistemas domóticos actuales no sólo te hacen la vida más sencilla, ya sea en casa o en la oficina, también pueden ayudarte a ser más eficiente energéticamente y por ende, ahorrar en tu factura de la luz.

Es muy frecuente escuchar noticias relacionadas con la domótica en relación al confort, seguridad, aplicaciones para el hogar, etc. Pero hay otra serie de prestaciones que trataremos de señalar en este post, relacionadas con el ahorro energético, y en consecuencia, con su impacto medioambiental y también económico.

Para ello, resulta interesante realizar un breve análisis entre el sector residencial y el terciario, ya que el uso de los edificios en cada caso es muy diverso.

Respecto al sector terciario (oficinas, hoteles, colegios, museos, industrias o naves), el ahorro energético es la razón fundamental por la que se incorpora un sistema domótico. En el caso del sector residencial, inciden otros factores como el confort y las comunicaciones, pero también se pueden adoptar medidas muy interesantes y eficaces para conseguirlo.

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5 ejemplos para ahorrar gracias a la domótica

– Sistemas iluminación: en edificios de oficinas, por ejemplo, los interruptores desaparecen. No son necesarios, ya que a través de detectores de luminosidad se consiguen planos constantes necesarios para el trabajo. Por ejemplo, en función de los luxes detectados en cada parte del edificio, la iluminación se regula automáticamente.

De este modo, factores climatológicos como puede un día nublado o soleado, son tenidos en cuenta para aumentar o disminuir el porcentaje de luminosidad. Otro ejemplo podría ser un apagado automático de todas las luces de la vivienda al salir de casa, de modo que el usuario asegura que ninguna luz queda encendida en su ausencia.

– Climatización: sin duda, es uno de los aspectos donde más se puede obtener mayor eficiencia. Por ejemplo, es posible programar un apagado del AC y calefacción en el momento que se abra una ventana. O realizar un control de presencia para que los sistemas de climatización se activen solo cuando sean necesarios.

– Persianas y estores: una vez que las persianas queden integradas en el sistema domótico, se puede realizar una subida o bajada de las mismas en función de la radiación solar. De este modo, se aprovecha el calor natural, pero se “sella” la vivienda o el edificio cuando ya el sol no está radiando en las ventanas.

– Sensores específicos: es posible también medir una fuga de agua y/o gas, para que el propio sistema corte el suministro en caso de un escape. Sin duda, es una medida de seguridad ligada también a un ahorro en caso de siniestro.

– Instalaciones combinadas entre sí: en este último análisis, cabe destacar que un sistema domótico se define por la capacidad de integrar todos sus sistemas en uno, y en consecuencia, nos permite acciones como por ejemplo: al salir de casa, con solo una pulsación en una pantalla, programar automáticamente el comportamiento de las persianas, cortar el suministro de agua y apagar todas las luces el sistema de climatización.

Este aspecto es muy importante, ya que precisamente la incomodidad de gestionar cada instalación por separado, provoca que el usuario no realice estas acciones tan importantes para conseguir el ansiado ahorro.

Estos son algunos ejemplos de lo que los sistemas domóticos actuales puede hacer para reducir el consumo energético en nuestra empresa u hogar, pero un sistema puede proporcionar muchas más ventajas como puedes comprobar por ti mismo.

El autor de este artículo es David Alvira Iraizoz, Gerente Comercial de ID Domótica

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