Tecnología

Las ciudades se hacen inteligentes. ¿Y ahora qué?

smart-cities
Escrito por Esther Macías

Las ciudades inteligentes toman el protagonismo esta semana en Barcelona, urbe que acoge desde el 18 hasta hoy, 20 de noviembre, el congreso mundial Smart City Expo.

De las ciudades inteligentes se lleva ya mucho tiempo hablando. De hecho, cada vez más sensores pueblan las urbes con el fin de detectar problemas, automatizar tareas y aportar datos para que, tras su futuro análisis (con las famosas herramientas de big data), permitan a los servicios públicos optimizar la gestión de los municipios y brindar mejores prestaciones a los ciudadanos. En los últimos años se ha avanzado bastante en proyectos dirigidos a mejorar la gestión del tráfico, disminuir el consumo energético, optimizar el medioambiente, etc. Y este mercado no puede tener mejores perspectivas: según un informe de Navigant Research, el valor del mercado mundial de tecnologías urbanas inteligentes alcanzará entre 2014 y 2023 174.400 millones de dólares de modo que en el año 2020 el valor de este segmento será, si estas previsiones se cumplen, de 27.500 millones de dólares. Precisamente sobre este mercado y los grandes desafíos que deben afrontar los múltiples actores que tienen algo que decir en este escenario –poderes públicos, empresas de tecnología, compañías de gestión de servicios públicos en general y, cómo no, ciudadanos– se está debatiendo mucho esta semana en Barcelona con motivo de la celebración del congreso mundial de ciudades digitales, Smart City Expo, que finaliza hoy.

“Nuestra visión del futuro es optimista”, afirmó en uno de los paneles del congreso Íñigo de la Serna, alcalde de Santander, la primera ciudad española que empezó a trabajar en el concepto de urbe inteligente, y presidente de la RECI (Red Española de Ciudades Inteligentes), aunque el experto reconoció tener dudas del escenario futuro a donde vamos. “Éste es difícil de imaginar, la tecnología va muy rápido y hay que ver si en las ciudades somos capaces de integrarla. Ahora es cuando estamos empezando a ver cómo se incorpora la inteligencia en las plataformas tecnológicas de gestión de las urbes que comenzamos a integrar”.

Íñigo de la Serna, alcalde de Santander y presidente de la RECI.

Íñigo de la Serna, alcalde de Santander y presidente de la RECI.

Para De la Serna, la tercera revolución industrial en la que muchos expertos afirman que estamos ya inmersos al calor del auge de tecnologías como el Internet de las cosas tiene, sobre todo, una fuertes connotaciones globales y, sobre todo económicas, por encima incluso que las tecnológicas. Cuando toda esta nueva ola se asiente “habrá un nuevo paradigma y es entonces cuando surge la pregunta de qué papel tienen que desarrollar las ciudades”.

Tendencias de un nuevo paradigma

Citando al visionario Jeremy Rifkin, autor de La sociedad de coste marginal cero, el presidente de la RECI señaló que hay tres ejes hacia los que nos movemos en este nuevo escenario: la transformación del consumidor en ‘prosumidor’, es decir, en productores, de mano de la impresión 3D, las apps móviles, etc., “de forma que los ciudadanos puedan desarrollar sus propios servicios y productos”; el surgimiento del procomún colaborativo, “un escenario en el que todo el mundo trae la información, crea un servicio y lo pone a disposición de todo el mundo, de forma que el beneficio empresarial casi no existe, como ha pasado en el pasado reciente con mercados como la música o el cine”; y la tendencia de administrar la información con el big data, es decir, herramientas capaces de explotar el ingente volumen de datos al que hacen frente organizaciones y empresas procedentes de fuentes muy diversas (algunas muy nuevas como, por ejemplo, las redes sociales, y otras de los múltiples sensores desplegados, entre otros dispositivos que emiten información).

Esta realidad, conformada por estas tendencias, hará, según De la Serna, que “el planteamiento del sistema económico del futuro sea muy diferente al sistema capitalista del sistema occidental que conocemos”.

 

Habrá un nuevo paradigma y es entonces cuando surge la pregunta de qué papel tienen que desarrollar las ciudades”

“La revolución digital no ha llegado”

Para Eduardo Navarro del Carvalho, chief commercial digital officer de Telefónica, otro de los expertos que compartió su visión sobre este panorama en Smart City Expo, “la tecnología solo tiene sentido si mejora la vida de las personas. Y en los últimos años, aunque con la aparición de las redes sociales, las apps, etc. han cambiado muchas cosas, el día a día de las personas no ha cambiado; la revolución digital y el concepto de smart city que implica no ha llegado”. ¿Por qué? Según Navarro del Carvalho por la complejidad que conlleva desplegar este tipo de proyectos que precisan de la actuación de múltiples jugadores.

Eduardo Navarro del Carvalho, chief commercial digital officer de Telefónica.

Eduardo Navarro del Carvalho, chief commercial digital officer de Telefónica.

¿Cuáles son las claves para que el concepto de ciudad inteligente se extienda y funcione? El experto de Telefónica mencionó varios elementos. El primero es que el ciudadano esté en el centro de los proyectos. “No habrá ciudad inteligente sin un ciudadano inteligente”. En este sentido, señaló, hay que tener en cuenta cómo es el ciudadano digital: “Muy impaciente, no espera; está superinformado y expresa su grado de satisfacción de forma inmediata”. Por ello, afirmó, “los ciudadanos no aceptarán proyectos de ciudad digital a largo plazo”.

Otros elementos clave son “dejar de hablar del big data y hacerlo del dato útil y responsable” y, finalmente, apostar por plataformas de ciudades inteligentes “interoperables, basadas en estándares y abiertas, y ubicadas en modelos cloud de modo que puedan tener acceso a estas diversas ciudades más o menos grandes si así lo desean”.

 

No habrá ciudad inteligente sin un ciudadano inteligente”

 

Para que estos proyectos empiecen a tomar velocidad de crucero es esencial, por otro lado, que “todos los jugadores de este mercado actúen bajo el liderazgo del sector público”. Si esto se cumple, sentenció Navarro del Carvalho, “en cinco años tendremos una vida en las ciudades bastante mejor que la que tenemos hoy”. En este sentido, Luis Miguel Gilpérez, presidente de Telefónica España, destacaba ayer el liderazgo de España en el terreno de las smart cities y no dudaba en vaticinar que “en 2015-2017 en España las ciudades que superen los 50.000 habitantes dispondrán de tecnología de smart cities”.

Los grandes desafíos

Los grandes retos radican, según la visión de De la Serna, por un lado, en “entender que la ciudad no es solo una responsabilidad del sector público, ya que los ciudadanos y las empresas crean mucho valor añadido”. Por otro, es preciso, pasar de un modelo reactivo a uno proactivo en las urbes: “Ya hay tecnología que permite predecir, por ejemplo, el tráfico, y se puede aprender mucho de la información que tenemos de los ciudadanos, es preciso cambiar a un modelo de predicción para mejorar los servicios”. El pago por uso es otro gran reto. “La tecnología permite saber, por ejemplo, el consumo de energía o agua en el hogar en tiempo real; hay que utilizarlo”. Finalmente, como indicaba Navarro del Carvalho, hay que apostar por un patrón común en las plataformas, es decir, por tecnología basada en estándares. De ahí que la federación que preside vaya a sacar un concurso público de cara a homogeneizar y estandarizar la información que tienen las ciudades mediante tecnología abierta.

 

Imagen superior: Shutterstock

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.