Las cinco pantallas del futuro

Jakob Nielsen pantallas futuro smartphones tabletas ordenadoresJakob Nielsen, cofundador de la firma de análisis e investigación Nielsen Norman Group, ha publicado un análisis sobre los nuevos dispositivos y su uso, principalmente en países desarrollados. Según Nielsen, no se debe caer en la tentación de decir que lo nuevo sustituirá a lo viejo: en el futuro coexistirán hasta cinco pantallas. Recientemente, Hitachi, Sony y Toshiba anunciaron una joint-venture para crear pantallas LCD. El descenso en los precios de los dispositivos más utilizados hoy en día ha hecho que lo común sea tener uno diferente para cada tipo de necesidad: trabajo, ocio, portabilidad… Así, los ordenadores, entre los que se incluyen los portátiles, tienen ventajas inherentes que, en principio, no podrán igualar nunca otros dispositivos: pantallas más grandes (permiten ver más de un simple vistazo) y teclados y ratones (facilitan la entrada de comandos). Pero, además, hay otras cuatro ventajas que prevalecerán durante al menos diez años: Ancho de banda más veloz (con tiempos de carga y descargas más veloces), mejor hardware disponible (procesadores más rápidos, más memoria y mayores discos duros… aunque la mayoría de las aplicaciones no necesitarán tanto poder), madurez del software e impresión (la mayoría de los sistemas operativos móviles, por el momento, no pueden imprimir mediante WiFi).

Smartphones y tabletas

En lo referente a los dispositivos móviles, Nielsen hace una analogía con las cámaras de fotos. En fotografía suele decirse que la mejor cámara es la que llevas contigo cuando necesitas una. Y esta, hoy en día, suele ser la del móvil o, como mucho, una máquina de bolsillo. Con los ordenadores ocurre lo mismo: el dispositivo que es más probable tener a mano cuando se necesita uno es el teléfono móvil o la tableta. Por ello, mucho uso se trasladará de los ordenadores a estos dispositivos, aunque la comodidad hará que los sobremesa también conserven un gran porcentaje del uso. El problema en este caso está en el ‘valor’ del uso. En general, el tiempo empleado con tabletas y teléfonos es tiempo de ocio. Juegos, redes sociales…  En el ordenador también se da este fenómeno (correos personales, por ejemplo), pero en menor medida. Esto obligará a las empresas a crear al menos dos interfaces de usuario, ya que las tareas se llevarán a cabo en dos tipos de pantallas y no bastará con tratar de adaptar un interfaz a una pantalla diferente, pues no es una solución válida.

Televisión

Esta pantalla se caracteriza por un nivel de usabilidad bastante bajo. Sus menús y sistemas operativos son bastante primarios, poco intuitivos y difíciles de manejar con los controles de un mando a distancia. Sin embargo, hay una herramienta que podría cambiar esta tendencia: Kinect. El dispositivo de Microsoft ya ha sido ‘hackeado’  para controlar un PC, por lo que sería sencillo hacer lo mismo con un televisor. En cualquier caso, Nielsen espera que las compañías presten cada vez más atención a esta plataforma (actualmente hay casi 1.000 aplicaciones para los televisores de Samsung) a medida que se avance en usabilidad.

Nuevas pantallas

Para la cuarta y la quinta pantalla Nielsen no apuesta por un uso, sino por un tamaño. En concreto, las más pequeñas y las más grandes (“diminutas” y “enormes”, en sus palabras). Cada una atenderá (o atiende) a unas necesidades y, del mismo modo que las televisiones, necesitarán su propia interfaz. En cuanto a sus fines, las más pequeñas son las que ya están presentes en nuestra vida, pero ignoramos. Muchos dispositivos tienen ya pantallas, desde relojes hasta cepillos de dientes. Pero, además, han decidido incluir en este apartado los códigos QR y los chips RFID. Por otro lado, las pantallas de mayor tamaño van desde las utilizadas en salas de reuniones hasta las presentes en lugares como hospitales y aeropuertos.

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