Tecnología

El cierre de Altavista marca el fin de una era en Internet

Escrito por Esther Macías

Yahoo! certifica la defunción de un buscador que en realidad pasó a mejor vida hace tiempo. Google es en la actualidad el rey indiscutible en el mercado de las búsquedas, con el 70% del mercado

La noticia era esperada y, aun así, no deja de producir una cierta tristeza. Es obvio que en este mundo tecnológico inmerso en una intensa vorágine los servicios nacen y mueren con asiduidad y no pasa nada. No obstante, hay algunos nombres míticos a los que cuesta decir adiós. Éste es el caso de Altavista, uno de los primeros buscadores de Internet y de gran éxito en la segunda mitad de los años noventa, cuando vio la luz.

El servicio pertenecía desde 2003 a Yahoo! y compitió, de hecho, durante años con el propio servicio de búsqueda de la firma de Internet. Ahora es uno de los servicios a los que el gigante de Internet ha decidido echar el cierre junto a otros como Yahoo! Axis, Browser Plus, Citizen Sports, etc., tal y como adelantaba el pasado 28 de junio Jay Rossiter, vicepresidente de Plataformas de Yahoo!, en un comunicado.

Historia de Altavista

Los orígenes de Altavista se remontan a 1995. Aunque ya habían aparecido unos cuantos servicios de búsqueda antes (desde los más primitivos Wandex y Aliweb hasta el primer motor de búsqueda de texto completo como Webcrawler y posteriormente Lycos y el propio Excite, también con un éxito notable) Altavista irrumpió con fuerza en este mercado de Internet por ser “uno de los primeros buscadores de Internet ‘modernos’ basado en un algoritmo para mejorar el proceso de búsqueda”, recuerda a TICbeat Santi Román, director de Programas de la escuela de negocios OBS y experto en marketing digital. Es más, asevera Román, “fue el que comprendió la importancia que tendrían los buscadores para los usuarios de Internet y fue el que enseñó el camino a Google y el precursor tanto del buscador rey actual como del siguiente –aunque con mucha distancia– en el ranking, Bing, la apuesta de Microsoft”.

No obstante, afirma Román, el cierre de Altavista “a pesar de las connotaciones sentimentales que tiene para muchos usuarios de Internet, en realidad no tiene un impacto real sobre la Internet actual”. Solo hace falta, de hecho, echar un vistazo a las últimas cifras de la firma de analítica del ámbito digital Comscore: según sus últimos datos (del pasado mes de marzo) Google tiene una cuota del 66,7% del mercado de búsquedas. De lejos le siguen Bing, con el 17,4%, y Yahoo!, con el 11,9%.

“Con el cierre de Altavista por parte de Yahoo! se certifica la defunción de un buscador que estaba ya muerto”, sentencia Román. “De hecho –asevera el experto–, es muy frecuente que las grandes compañías de Internet que tienden a comprar muchas empresas se desenvuelvan de aquellas adquisiciones a las que ven que no han sacado partido. La propia Google se ha deshecho de alguna startup que ha comprado en solo seis meses. Y el movimiento de Yahoo! es lógico teniendo en cuenta la nueva estrategia que ha traído a la compañía Marissa Mayer centrada en la movilidad y los contenidos enriquecidos y que le ha llevado, por otra parte a ejecutar nuevas adquisiciones”.

No en vano en los últimos meses se ha hecho propietaria desde de la red de microblogging Tumblr –la más sonada y a la que ha destinado más de 1.100 millones de dólares–, hasta de la plataforma de noticias móviles Summly, de la plataforma de vídeo en línea Ontheair, de la firma de recomendaciones móviles Jybe y de Qwiki, su más reciente compra, una empresa que tiene una app que convierte automáticamente fotos y vídeos que el usuario tiene almacenados en su iPhone en películas que puede compartir. Unos movimientos con los que, afirma Román, “Mayer persigue comprar talento para incorporarlo a su organización e impulsar una compañía que llevaba varios años sumida en un letargo del que parece salir ahora. Eso sí, habrá que ver ahora cómo integra todas estas compañías en su estructura actual”.

Pero, ¿por qué compró Yahoo! Altavista y por qué la dejó morir? Altavista, creada curiosamente por un fabricante de hardware como Digital, que luego compraría Compaq (que a su vez compró HP), pasó posteriormente por varias manos antes de llegar a Yahoo!, que adquirió el buscador en 2003. “Tener un buscador era algo muy cool en un tiempo en el que Internet crecía exponencialmente así que Yahoo! decidió hacerse con la compañía”, recuerda Román. Claro que el portal de contenidos ya tenía un buscador: “Pero gracias a la tecnología de Altavista podía mejorar el suyo y, de paso, eliminar un competidor”, añade el experto. Eso sí, luego “lo dejó caer en el olvido”.

Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Google, junto a los fundadores Larry Page y Sergey Brin, en un coche autómata en 2011

Presente y futuro del mercado de los buscadores

Desde que irrumpiera en el mercado en 1998 Google, con una tecnología eficaz y simple para el usuario, no ha parado de crecer hasta convertirse en el rey indiscutible del mercado de las búsquedas. De hecho casi tres cuartas partes de este mercado son suyas (el 90% en España), a pesar de los intentos de otros jugadores como la propia Microsoft con Bing.

Desbancar a Google –que además ha logrado encontrar la fórmula mágica de la rentabilidad asociando las búsquedas a la publicidad con su programa Adwords– es, aseguran los expertos, prácticamente imposible. No obstante, con toda la polémica sobre el espionaje suscitada por el proyecto PRISM de NSA se han activado las alarmas de muchos usuarios de Internet que prefieren optar por un motor de búsqueda que proteja su privacidad en mayor medida. Por este motivo, asevera Román, “en las últimas tres semanas se ha observado el incremento en el uso de otras opciones de búsqueda, como Duckgo, buscador creado al calor del open source colaborativo y  que, además, asegura tener la privacidad como bandera”.

El problema de Google es que persigue monetizar todos los datos de sus usuarios de modo que su talón de Aquiles es, sin duda, la privacidad. Respecto a Bing, aunque no lo está haciendo mal, le costará arañar cuota al rey. Es posible que le beneficien las últimas polémicas en torno a la privacidad en las que está inmersa Google”, finaliza el experto de OBS.

Foto cc Angermann y Brentdpayne

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.