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El ciberactivista que cambió la historia de Libia

Global Relief LibyaDos ciberactivistas obsesionados por acabar con la guerra en Libia y ayudar a los rebeldes necesitan 200 millones de dólares en dos semanas para conseguirlo. Logran conseguir documentos confidenciales que exponen los movimientos de bancos de todo el mundo en relación con el régimen de Gaddafi… y cambian el curso de la historia. Es una historia muy real, que ha sucedido ya a pesar de su sabor a guión de Hollywood.  ¿Cómo se pueden enfrentar los ciberactivistas al mundo y ganar? Mark Turrell, un estratega experto en el ciberactivismo y cofundador de Global Relief Libya, nos explica cómo lo lograron.

Hacen falta muchas agallas, elegancia y una pizca de locura para poder conseguirlo. Eso, junto con una estrategia sencilla y fácil de seguir.  Turrell transmite confianza inmediatamente. “Yo soy un estratega, consigo que un pequeño número de personas hagan cosas, o consigo que un gran número de personas hagan cosas”, explica. Global Relief Libya se estableció al principio de la guerra del país: “Estábamos haciendo una sesión de brainstorming para pensar en formas en las que pudiésemos ayudar a los rebeldes libios y conseguir dinero para la causa.  Esto fue hace aproximadamente un año; los rebeldes estaban sin blanca, por lo que no podían pagar la gasolina ni podían pagar los sueldos, lo que conllevaría al final de la revolución y a mucha muerte”, argumenta Turrell.

Los rebeldes acudieron a Italia para pedir dinero, pero todos los ingresos fueron cesados por las sanciones de la ONU, por lo que no era una posibilidad. “Nosotros decidimos ayudarles, darles dos semanas de nuestro tiempo para poder encontrar 200 millones de euros en efectivo para poder conseguir el préstamo”, apunta.

¿Cómo consiguieron el dinero? “Con estilo y elegancia”, afirma Turrell. “Tengo una serie de normas como estratega; esto para mí es arte, es ciencia”. Sus pasos son sencillos:

1-      Céntrate en la meta final

2-      Házlo fácil

3-      Sé vago

“Es mirar un problema en particular y entender que hay que poner presión sobre personas sénior (en su caso el banco y gobierno italiano). Necesitas conseguir que la opinión pública te apoye. La forma de hacer esto es ser transparente. Si todo el mundo sospecha que ocurre algo pero no puedes identificar lo que es, no harás ninguna diferencia, pero si es blanco y negro como el trabajo de Wikileaks, será más claro,” aconseja.

“Nosotros persuadimos a alguien en Bengazi para que entrase en el Banco Central y consiguiese información, un documento PowerPoint que aún puedes ver online en la página web de Global Witness. Era un documento de 19 páginas de Powerpoint, en el que se explicaba el capital que habían intercambiado los bancos con la Autoridad de Inversiones de Libia (Libyan Investment Authority), todos los derivativos, comentarios… Pronto conseguimos un segundo documento de PowerPoint  en el que Goldman Sachs había perdido mil millones de dólares de dinero de Gadaffi en unas semanas. Yo fui el que filtró eso”, explica.

“Mi meta era conseguir que la presión de la opinión pública pudiese persuadir al gobierno italiano a realizar la transacción. Solo éramos un par de ciberactivistas con un proyecto. Es una locura. El año pasado me miraba al espejo y me decía ‘¿Quién demonios eres?’”, Turrell admite, mientras explica que los rebeldes no sabían lo que estaban haciendo.

En el momento de llegar la información, se encontró con una encrucijada: “Pensé, esto es un documento increíblemente potente. Podría ponerlo en un blog, pero a nadie le importaría. Podría ir a CNN, pero querrían una exclusiva. Como mi objetivo final era la opinión pública en Italia, eso no me iba a ayudar. Por tanto lo que decidí que se debería hacer es usar una red pre-existente. Yo soy un lector global joven en el Foro Económico Internacional, por lo que me puse en contacto con alguien que estaba haciendo un tipo de campaña que me interese para poder ayudar a que hiciese su trabajo mejor”, afirma Turrell.

Global Witness es una campaña activista basada en Londres: “Llamé a la persona encargada y dije: ‘Tengo un email que te puede resultar interesante’. En menos de 24 horas, tuvimos varios conference calls, tuvimos que chequear que esta información era real. Una de las cosas que la organización activista ofrecía es una temática que quieren transmitir. Mi meta era ayudar a los libios a negociar su vida”, expone.

Turrell les sugirió que fuesen vagos y que utilizasen Wikileaks para poder transmitir su mensaje: “Cuando Wikileaks publicó sus 80 primeros documentos en noviembre de 2010, todos los países se preocuparon de su propia información.  Mi idea era que si se podría poner ese PowerPoint junto con esos documentos, periodistas de Gran Bretaña, Francia y posiblemente de Italia podrían coger esa historia y llevarla a los medios. Pusieron la nota de prensa junto con el PowerPoint en la página web, y el Guardian, un diario inglés, hizo un reportaje especial sobre cada una de las páginas del PowerPoint.  En seguida (y pudo ser coincidencia, porque nunca sabes cuándo una cosa va a seguir a la otra), pero los italianos concedieron una cantidad no revelada a los rebeldes libios”, apunta.

“Una vez que logras una cosa, puedes volver a hacerlo”, dice Turrell.

Futuro de Mark Turrell

El futuro le depara muchas posibilidades a este ciber-activista: “Estoy ahora mismo trabajando en un proyecto en Alemania sobre una oruga malvada. Es una oruga peluda, que cuando se cae el pelo causa asma y si lo tocas te saldrá un sarpullido”, comenta.

“Comenzó como un tema en el que estaban interesadas dos madres. Contactaron con el ayuntamiento de su ciudad y se les ignoró. Entonces es cuando comenzaron a contactar con personas que estaban siguiendo el tema,” explica Turrell. “Si sería interesante desarrollar una aplicación que permitiese saber si te vas a ir a un área que pueda ser peligrosa para tu familia.

En el futuro, Turrell planea trabajar en un proyecto llamado ‘jail the bad banker’ (encarcela al banquero malo) en el que llamará a que los ejecutivos que han movido grandes cantidades de dinero en inversiones arriesgadas (que más tarde han afectado a millones de personas), paguen por los daños que han cometido. “Ahora mismo, para los altos ejecutivos banqueros, no hay nada que perder. Si hacen una mala inversión y pierden todo el dinero, ellos siguen recibiendo su sueldo y aumentos sin tener en cuenta a las personas a quienes han afectado”, argumenta. “Es el momento de que haya consecuencias”.

“El modelo financiero en el que estamos viviendo es poco realista, es imposible de sostener. Los gobiernos y políticos verdaderamente no tienen un concepto realista de lo que está pasando, y que las personas del mundo han perdido la memoria, porque parece que no recuerdan que han rescatado a estos bancos gigantescos hace un año y aquí estamos de nuevo,” dice Turrell. El ciberactivista cree que habrá una revolución en el sistema financiero, en el que los servicios online serán emergentes y finalmente prevalentes por todo el mundo. En la nueva era de la información, el ciberactivista toma lugar como guerrero invencible.

Sobre el autor de este artículo

Natasha Bernal