Tecnología

Capturan drones usados para introducir droga en las cárceles británicas

Un dron se estrella y otro es capturado por la policía en la prisión británica de Pentonville cuando trataba de ‘soltar’ drogas y teléfonos móviles en el interior del recinto.

Los usos de los drones no dejan de sorprendernos. A su tradicional uso militar y el incesante interés en utilizar estas aeronaves no tripuladas para mensajería por parte de Amazon, entre otras compañías, hemos de sumar su rol en misiones de salvamento, lucha contra la contaminación e, incluso, la distribución de Biblias en territorios controlados por el Daesh. Y, ahora también, en el tráfico de droga en las prisiones.

La policía británica acaba de capturar varios drones que se utilizaban para introducir droga dentro de la cárcel de Pentonville en Londres. En concreto, una aeronave no tripulada se estrelló el pasado 14 de agosto mientras sobrevolaba la prisión; mientras que la policía logró interceptar -por medios que no han sido facilitados- ese mismo día otro aparato en pleno vuelo cuando se dirigía hacia el recinto de seguridad.

Los drones empleados eran pequeños quadcopters que montaban un pequeño cargamento de cannabis, a juzgar por las imágenes y la información facilitada por la policía inglesa, entre otros materiales y objetos no permitidos entre rejas.  “Los aviones recuperados llevaban una cantidad sustancial de drogas de clase B (cannabis), drogas legales y una gran cantidad de teléfonos móviles”, explicó el inspector jefe Steve Heatley a The Register. “Trabajamos en estrecha colaboración con el servicio penitenciario para reunir información de inteligencia con el fin de llevar a cabo operaciones proactivas para detener y procesar a estos delincuentes”.

Justo un día antes de estas capturas, la policía que patrullaba la periferia de la prisión encontró a un hombre en actitud sospechosa que, cuando vio a los agentes, huyó apresuradamente. Lo hizo dejando tras de sí dos bolsas que contenían la misma carga que luego se encontró en los drones: drogas y teléfonos móviles.

Ante el incremento de este tipo de tráfico ilegal en la prisión, las autoridades británicas han establecido un grupo de trabajo especial en temas aéreos para atrapar a los delincuentes que tratan de llevar a cabo operaciones de contrabando en estos entornos. En 2015 se registraron unos treinta incidentes en los que se encontraron aviones no tripulados en las cercanías de las cárceles británicas con medicamentos, teléfonos y dispositivos USB.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.