Cablegate, WikiLeaks desmonta el espionaje de Estados Unidos

cablegate wikileaks estados unidosComo había prometido todo el equipo, WikiLeaks ha publicado a través de sus medios afines 250.000 nuevos documentos que dejan al descubierto las miserias de multitud de gobiernos de todo el mundo, especialmente el de Estados Unidos. “El 11-S de la diplomacia mundial”, el “cablegate”, lo han llamado. La respuesta, un ataque DDoS contra su sutio.Todavía están calientes las miles y miles de páginas que conforman la mayor filtración de información confidencial por parte de esta organización dirigida por Julian Assange desde su creación. Deja patente su enfrentamiento con las autoridades, no sólo estadounidenses, sino occidentales. Cuanto mayor es la presión sobre la libertad de expresión y el intento de censura, más documentos son publicados por WikiLeaks. La web lo ha llamado #cablegate.

Esta oleada de materiales está formada principalmente por 250.000 piezas del cable diplomático del país que WikiLeaks ha distribuido a través de grandes diarios occidentales que han colaborado en su difusión: El País de España, The New York Times de Estados Unidos, The Guardian de Reino Unido, Le Monde de Francia y Der Spiegel de Alemania.

Espiando a la ONU

Es tan alto el volumen de información que los medios aún no han desgranado todo lo que contienen. La información va surgiendo paso a paso, dejando al descubierto información clasificada que afecta especialmente la imagen de los gobiernos de Estados Unidos (hay una parte histórica). Lejos de la descripción de las acciones bélicas de anteriores entregas, este paquete se centra en las acciones diplomáticas relacionadas con aliados y con enemigos.

Acciones relatadas en el cablegate: Escaner de iris y de huella de los diplomáticos de Paraguay y Bulgaria, con detalles de sus pozos de hidrocarburos; información biométrica de los líderes palestinos de dentro y fuera del país; los planes de Reino Unido, Francia, Alemania y Rusia sobre la OIEA; intenciones de Rusia y China sobre Derechos Humanos en Irán; tarjetas de crédito, emails, URLs, teléfonos, planes de viaje y programas de numerosos diplomáticos; investigación en las agencias humanitarias de la ONU; candidatos de Siria, Cuba e Irán a cargos en la ONU; apoyo a los desertores con traductores de ruso, español, árabe, farsi, chino mandarín y coreano.

Dentro del cablegate destaca, por ejemplo, la obsesión de la Secretaria de Estado y lugarteniente de Obama, Hillary Clinton, que mandó espiar a diversos enviados a la Asamblea de las Naciones Unidas. Tales como el Secretario General, Ban Ki-Moon, así como los representantes de países como Sudán, Irán o Corea del Norte. Desde números de cuenta y tarjetas de crédito hasta escáner de iris y huellas deactilares en los casos más graves como el de Paraguay. De la presidenta argentina, Cristina Fernández, llegó a pedir incluso un examen psiquiátrico.

También quedan al descubierto la opinión extraoficial de Estados Unidos sobre algunos de los líderes europeos. Al “dictatorial” Putin le hermanan con Berlusconi, “su interlocutor”. Sarkozy y Merkel también aparecen. Aún queda, por ejemplo, saber de qué tratan los 53 cables que hablan del ex presidente de España, José María Aznar o los referidos al intento de aislamiento del presidente Hugo Chávez, de Venezuela. Franco Frattini, ministro de Exteriores de Italia, lo ha calificado como “el 11 de septiembre de la diplomacia mundial”.

Irán y Honduras, los archivos bélicos

El asunto más duro sobre las violaciones de derecho internacional recogido por el cablegate está referido a la situación de Irán. El cable deja al descubierto las presiones de algunos países árabes, especialmente Arabia Saudí y Baharein, para que Estados Unidos proceda a la invasión de Irán.

También queda claro el conocimiento que la Secretaría de Estado tenía sobre el golpe de estado de Honduras. La embajada reconocía entonces la ilegitimidad del arresto del presidente Zelaya y lo definía con este mismo término, aunque la diplomacia no lo condenó como tal en un primer momento.

WikiLeaks denuncia un ataque DDoS

A pesar de tratarse de un día histórico, la web de WikiLeaks ha estado inhabilitada durante toda la jornada del domingo 28. A través de su Twitter, repleta de actividad, la organización ha denunciado un ataque DDoS, según recoge Le Monde. Actualmente, en la cuenta no hay mensajes posteriores al 26 de noviembre.

A través de los medios de comunicación, de analistas independientes y de comunicados de prensa. Hay muchas formas de seguir este evento que se expandirá durante días. Para facilitar la tarea, WikiLeaks explica cómo indagar en los datos del cablegate. Por el momento, la libertad de Internet ha vuelto a triunfar.

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